Paseando por la calle Maderuelos, una vía del casco histórico muy conocida por su cercanía a la iglesia de Nuestra Señora de Loreno y al propio colegio de Loreto, te encuentras algunos pivotes con pintadas de colo amarillo, concretamente, que afean la imagen de esta zona.

 

El vandalismo sigue siendo una lacra en algunos puntos de la ciudad y aún sigue siendo una asignatura pendiente.

Mayor educación cívica y quizá alguna sanción ejemplar puede extinguir y parar de una vez por todas estos actos.

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