Como ven en la imagen, las palomas buscan cualquier lugar “cómodo” para ellas y nada mejor que algunos monumentos y esculturas colocadas en las fachadas de iglesias o conventos.

Y, obviamente, una vez que se instalan, defecan en cualquier lugar, afeando la imagen de determinados lugares históricos. Sería preciso cubrir estas esculturas con alguna malla. Más información, edición impresa sábado 6 de mayo de 2017 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).