Son muchos los meses que llevan unas pintadas en la fachada, que contó con la rapidez de los sistemas operativos del Ayuntamiento, pero falta quitarla por completo, siendo mala imagen de los que pasan a diario por la Biblioteca. 

Esperemos que no esté para el Día del Libro, el 23 de Abril. Por cierto, ¿las cámaras de vigilancia no pilló a quienes las pintaron?