En ocasiones se encuentran imágenes en el centro histórico de nuestra ciudad que dejan mucho que desear a la vista de los muchos turistas que nos visitan. 

Como la encontrada en la mañana del martes 31 de enero junto a la iglesia de Santa Eufemia con un bolardo de piedra arrancado del acerado. La verdad no es complicado imaginarse cómo ha podido suceder.