Desde la llegada de los teléfonos móviles es cada vez más difícil ver cabinas de teléfonos. 

En nuestra ciudad todavía quedan e incluso en lugares turísticos como la de Plaza San Sebastián. Sabemos aún de su utilidad, pero su deteriorada imagen afea ese espacio hacia los visitantes. Para solucionarlo quizá se debería de pensar o bien en eliminarla o sustituirla por una nueva.