El pasado lunes día 15 de los corrientes sobre las 13,30 horas me dispuse a dirigirme a recoger a mi hijo Ramón de 11 meses de edad a la guardería Virgen Milagrosa, situada en calle Picadero, utilizando mi vehículo particular, ya que estaba cayendo una gran tromba de agua.

Una vez en el lugar y más concretamente en la pequeña rotonda situada entre los bares Casillas y Pizarro, dejé mi vehículo en parada, mientras a la carrera me dirigí a recoger a Ramón, y a mi regreso pude observar cómo la grúa municipal estaba procediendo al enganche de mi vehículo, ya que el mismo estaba mal estacionado, pero en ningún momento obstaculizando el tráfico.

Acto seguido me dirijo a la Agente de Policía Local la cual es de pelo rubio y de unos 45-50 años, con el objeto de pedirle que no se llevara el coche con lo que estaba lloviendo y el frío que hacía, ya que tendría que subir al depósito con el niño y el paraguas a por el turismo, reconociendo yo en todo momento mi infracción a la vez que le decía que me levantara en el lugar la correspondiente sanción, pero que por favor me entregara el vehículo ya que estaba produciéndose en esos momentos el enganche.

Mi sorpresa fue más que la desprotección y falta de sensibilidad con el ciudadano que tuvo conmigo como ciudadana, es la cantidad de contestaciones que me dio, tales como: "Me tenía que llevar un coche y te ha tocado a ti"; " Yo también soy persona, pero antes soy policía y quiero que sepas que hoy en día no es policía cualquiera", para seguidamente decirle al conductor de la grúa que finalizara su enganche ya que se marchaban del lugar, sin poder coger del interior del vehículo mi bolso, contestando la agente policial que el vehículo se lo llevaban al depósito municipal de vehículos, y que allí una vez abonado el enganche, ya se lo entregaría, es por lo que me tuve que dirigir como pude desde el citado lugar hasta la Jefatura de Policía Local con un paraguas para niña pequeña (de princesas), el cual me había prestado una madre de la misma guardería.

Con esta carta no quiero denunciar la actuación en sí de la agente de Policía Local, ya que actuó conforme a la Ley, reconociendo yo en todo momento la infracción cometida, sino el trato recibido al no dejar que me llevara a mi hijo en el coche, previa la correspondiente multa, ya que el fin sancionador iba a ser el mismo, hasta el momento tenía entendido que el fin de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, era el perseguir los delitos y en este caso las faltas, con el cual estoy totalmente de acuerdo y reconozco mi infracción, pero también una función es ayudar al ciudadano y darle un trato correcto, caso éste último que no ha cumplido ni por asomo la agente policial, al dejarme totalmente en desprotección con mi hijo de 11 meses, pudiéndome haber dejado marchar con mi vehículo, previa la correspondiente multa, y ya que finalmente obvió mis súplicas, creo que sus contestaciones no eran propias de un Agente de la Ley.

Por último quiero transmitir mi total confianza en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y en particular de la Policía Local de esta ciudad, ya que por la falta de sensibilidad y sentido común así como la manera de dirigirse a un ciudadano no ha sido correcta por parte de una de sus agentes, no influye en el conjunto de la corporación policial de Antequera.

Cristina Narbona Ríos

Espaciosa es mi trinchera,

difícil de defender.

Se me antoja aventurera

mi manera de entender

esta vida puñetera...

 

Abro frentes sin reparo,

marco metas sin parar,

guiño un ojo con descaro

al destino y al azar.

 

Rol de madre, cosa fina

que concilio sin dudar

con la plancha, la cocina,

la compra y el que dirán.

 

Y en el plano laboral,

operaria diligente

que consigue destacar

al mezclar tesón y suerte.

 

El reloj que necesito

tiene horas a granel

que a menudo solicito

¡qué difícil ser mujer!

 

Estoy sola en mi trinchera,

mi estrategia es aguantar,

del estrés soy compañera,

el sueño es mi talismán.

 

Mi jornada se acelera

desde el amanecer,

espaciosa es mi trinchera,

ancha y larga por doquier.

 

Las quejas de los vecinos referentes al servicio y deterioro del transporte urbano de Antequera han sido admitidas a trámite según un documento escrito emitido por el Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, tras la queja presentada los partidos andalucistas del municipio.

En la zona centro de Antequera, concretamente en calle del Toronjo se han hundido las losetas de la acera de la calle al haberlas levantado para preparar los conductos del gas.

 

En el pleno centro de Antquera se sigue produciendo el mismo problema, día tras día. En la calle Lucena se peatonalizó un tramo, se protestó, se estropeó el pivote "inteligente", se apuntó al final de las rebajas, pero se sigue sin saber qué va a pasar.