Dirige a un centenar de profesores para 1.200 alumnos. Lamenta tener sólo tres profesores COVID con contrato hasta diciembre, por lo que no le pueden dar una clase entera. Sin descanso en verano y ahora las 24 horas.

 

Los directores, además del profesorado, tienen una doble misión este año: las metas pedagógicas y el control de la pandemia en las aulas. Su instituto como otros centros locales, ya sabe lo que es cerrar aulas por positivos entre el alumnado.

El Instituto de Educación Secundaria Pedro Espinosa no es sólo el referente de nuestra ciudad y comarca, sino de la provincia y Andalucía. En nuestras centenarias páginas se recoge su fundación, la lucha por ser declarado de “enseñanza nacional”, incluso la campaña en pro de mantenerlo abierto y destacadas aperturas de cursos académicos en la ciudad.

No hay personaje destacado en la historia local de los últimos 100 años, que no haya estudiado o dado clases en sus aulas. Ante el comienzo de sus clases, entrevistamos a su director desde hace dos cursos: el profesor de Inglés, Antonio Jesús Garrido Vegas.

Desde que comenzara la pandemia y desde los primeros anuncios de medidas utópicas de dividir grupos en aulas y turnos, nos venía a la cabeza qué iban a hacer los antiguos y pequeños por su alta ocupación, centros educativos de nuestra ciudad.

Entre ellos el Pedro Espinosa, con 1.200 alumnos y un centenar de profesores y abierto desde que sale hasta que se pone el sol. Por ello, entrevistamos por vídeoconferencia a Garrido Vegas, quien nos expone cómo está siendo el reabrir las aulas, las medidas tomadas y el deseo de seguir enseñando, pero sobre todo, de superar esta situación de la pandemia que afecta a todos.

A lo largo de las respuestas, verán como además de los sanitarios y todo el sector que nos ha atendido sin falta durante el confinamiento, los profesores son un pilar fundamental en nuestras vidas, donde prima la vocación al salario y condiciones que puedan tener.

Mil doscientos alumnos a falta de cerrar los ciclos formativos y un centenar de profesoresEmpezamos preguntándole por el número de alumnos que acogen en este atípico curso 2020-2021, a lo que nos responde: “La matrícula todavía no está cerrada porque los ciclos formativos están en proceso de adjudicación de septiembre, que se meterá en octubre sin estar cerrado. Rondaremos los 1.200 cuando se cierre ese ciclo de adjudicación de los ciclos formativos y de personas adultas que se puede extender hasta Navidad incluso”.

Le preguntamos lo esperado, ¿cómo ha sido preparar el inicio del curso, tras cerrar en marzo y cambios continuos en normativas y recomendaciones?: “Ha sido un no parar y, lo peor, un no saber. Si hubiéramos tenido unas directrices claras y hubiéramos sabido lo que se iba a hacer y las normas en cada momento... pero como se ha actuado de forma atropellada, nosotros ha habido veces que no hemos sabido qué hacer. Por ejemplo, nos dijeron en julio que hiciéramos un protocolo y cuando lo teníamos hecho, en los primeros días de septiembre nos montaron un curso para aprender a hacer ese protocolo. Creo que toda la sociedad hemos ido conforme a los acontecimientos, pero que nosotros como centro, igual y un poco sujetos, a lo que los políticos y las instituciones nos dicen”.

¿Cómo están siendo las entradas a las clases por los diferentes cursos?: “La entrada normalmente y tradicionalmente no hemos tenido problemas ya que es a las 8,30 horas. Los niños entran desde las 8, los que llegan de transporte, se va entrando escalonadamente. Lo que sí se ha abierto es una tercera puerta que normalmente no la utilizamos y la hemos abierto para la entrada. Es la que está en el edificio A, el antiguo, al fondo, la que se usa para las votaciones. La hemos abierto también para los ciclos formativos de Informática y atención a personas en situación de dependencia; y también para que los mayores de 18 años que tienen derecho a salir en el recreo, puedan salir por ahí para no cruzarse con otros alumnos”.

La entrada es por llegada, pero las salidas, es complicado al coincidir la mayoría: “En la salida sí han habido más cambios como es el horario. Desde las 14,30 horas empiezan a salir grupos. Primero, los de Primero de la ESO a las 14,30; Segundo a las 14,40 horas; otro a las 14,50 y el último a las 15 horas porque en la salida sí es un momento susceptible de que haya atascos en la misma. Mientras sigan estas condiciones, éste va a ser el horario que va a haber”.

Entendemos que habrán buscado evitar el colapso de la subida a los autobuses: “¡Claro, sobre todo para la recogida! Por eso aquellos grupos donde tenemos más alumnos de transporte, como puede ser Bachillerato, Ciclos Formativos o Cuarto de ESO, sí establecemos que salgan a las 14,50 o 15 horas para que cuando salgan se monten directamente en los autobuses; y a las 14,30 horas los alumnos de Primero de ESO que son alumnos de Antequera”.

 

 

El instituto con mayor oferta educativa desde que sale el sol hasta que se pone

¿Cuántos cursos y qué docencia imparten este año?: “Tenemos desde la ESO, con once unidades; ocho de Bachillerato (de Ciencias, de Humanidades y Ciencias Sociales y Artes, que es el único del norte de la provincia de Málaga que lo ofrece). En cuanto a Ciclos Formativos tenemos tres familias profesionales: de Informática tenemos dos ciclos formativos: uno de grado medio que son sistemas microinformático y redes; y otro de grado superior de desarrollo de las aplicaciones web. Tenemos otro de grado medio de atención a personas en situación de dependencia. Y luego los ciclos de hostelería que están en el edificio del Henchidero: cocina y gastronomía de grado medio, dirección de cocina en grado superior y servicio de restauración de grado medio más la FPB. Y las enseñanzas para personas adultas en el turno de tarde tenemos la ESO y bachillerato para personas adultas”. 

Cierto es que no paran durante todo el día. ¿A qué hora se abren las puertas del Pedro Espinosa y hasta qué hora se tienen abiertas?: “Las puertas se abren a las 8 de la mañana y hay clase hasta las 22 horas”. Es decir, que cuando hablaron de desdoblar aulas o dar clases por la tarde, es imposible en centros como el Pedro Espinosa: “Es impensable porque en horario de tarde tenemos a los adultos en el edificio A, pero es que en el edificio B tenemos la escuela de idiomas ocupando las instalaciones”.

Se habla también mucho de la ratio y del número de alumnos. ¿Cuál puede ser en su caso, el que tenga más y menos matriculados por clase?: “La clase más pequeña pueden ser el de FPB que puede tener 10 o 12 alumnos en El Henchidero y la clase con más alumnos, que sí hemos desdoblado, tiene hasta 37 o 38 alumnos. O bien la hemos desdoblado con recursos propios como Segundo de Bachillerato para que sigan asistiendo a diario; o bien lo hemos hecho para que la mitad del grupo venga a clase y la otra parte esté en casa y se rote el turno. Además de en Bachillerato, también la vamos a hacer en ciclos formativos cuando se termine de completar la matrícula”. 

¿Cómo ha sido lo de dividir las clases de Segundo de Bachillerato?: “Es especialmente complejo y muy estresante para los alumnos porque tienen la Selectividad ahí detrás, entonces hemos querido garantizar esos cursos. Tenemos los recursos que tenemos y no hay más, pero los hemos querido volcar en esos cursos de manera que los dos segundos de Bachillerato más grandes que tenemos, de 37 o 38 alumnos, hemos desdoblado las asignaturas comunes de manera que van a estar en su grupos de 18 o 19 aunque formalmente pertenezcan a un único grupo de 38, pero que nunca van a estar tantos juntos”.

Es decir, en Segundo de Bachillerato, dos clases a la vez del mismo curso. “Los alumnos vienen todos los días a clase y se dividen las clases, por ejemplo, Inglés en dos grupos”. ¿Y alguna alternativa más desdoblar o semipresencial: “De  Primero de Bachillerato, por ejemplo, lo hemos hecho semipresencialmente porque la circular del 3 de septiembre nos lo permite y es que no tenemos ni más profesores y ni más espacio que no lo permita. En Bachillerato hay entre 27 y 37, según las modalidades, y no podemos unirlos como quisiéramos porque hay varias modalidades de Bachillerato, entonces no podemos hacer grupos homogéneos porque debemos respetar las optativas”.

Para 1.200 alumnos y tanta oferta, ¿de qué personal disponen?: “Profesores, 98”. Y ¿cuántos han recibido de apoyo a la pandemia por parte de la Junta de Andalucía?: “El problema de los profesores de apoyo es que la Junta no los ha distribuido en función del número total de alumnos de cada centro, sino en función del número de unidades de la ESO de cada centro. Es decir, que un centro con 2.000 alumnos, pero que sólo tenga 6 unidades de la ESO no va a recibir ningún apoyo humano. Nosotros como tenemos previstas 10 unidades de la ESO, con lo que nos correspondían dos profesores Covid, al final en la matrícula de septiembre nos ha salido un grupo más y nos han concedido un tercero. Aparte en julio mandaron una segunda profesora de Pedagogía Terapéutica que no sabemos si es por el Covid, pero nos la mandaron. Pero profesores de apoyo vamos a tener 3, pero con el problema de que no hemos podido elegir de qué especialidad los queríamos: de Matemáticas, de Inglés... Se supone que nos lo han enviado por ámbitos. No hemos podido elegir la especialidad, unos del ámbito lingüístico y otro de científico tecnológico sin poder dividir de qué asignatura los teníamos. Además los han contratado hasta el 31 de diciembre, con lo cual no sabemos si vamos a poder contar con ellos hasta  final de curso. Ni siquiera ellos lo saben y no podemos usarlos a largo plazo, ni darle un grupo para todo el año porque quizá en enero no estén y no lo sabemos”.

Por lo que nos expone, al igual que tras mayo, se supo lo que los sanitarios tuvieron que aguantar para mantener los centros hospitalarios; en los próximos meses se verá lo que los profesores han tenido que inventar para iniciar el curso: “A eso me refería con lo de que no hemos tenido unas directrices claras como para organizarnos a largo plazo. Hemos ido a salto de mata. Vamos un poco haciendo lo que podemos con lo que tenemos, pero sin plantearnos nada a largo plazo”.

 

 

La organización y planificación al frente de un centenar de profesores

¿Cómo consigue animar y dar las directrices a su personal docente con tanto cambio e incógnita? Y que antes no podías dar ni un paracetamol a un alumno y ahora tienes la responsabilidad de actuar si padece coronavirus: “¡Pues imagínate! Nos animamos los unos a los otros porque la situación es complicada. Lo ideal sería que los centros tuviésemos un enfermero; tenemos uno de referencia con el que estamos en contacto si hay casos. Pero lo suyo es que lo tuviéramos en el centro no sólo por el COVID, sino por más cosas que pasan normalmente en un colegio”.

¿Cómo llevan sus alumnos las normas de distancias y llevar las mascarillas?: “Pues regular porque son jóvenes, están acostumbrados a una rutina de comportamiento, de acercarse, de abrazarse. Hacemos hincapié desde el primer día con proyecciones, vídeos, explicaciones para concienciarlos de lo importante que es mantener la distancia de seguridad o no arrimarse mucho, no quitarse la mascarilla, tener una higiene de manos. Es complicado, este verano ha demostrado que lo es para cualquier edad, pero con los niños pues se ha complicado con niños desde los 12 años hasta mayores de edad. Pero bueno, tenemos que trabajar con esto, es lo que tenemos”.

Cuando en el verano escuchábamos las distancias entre alumnos, las ratio y las recomendaciones, nos imaginábamos los antiguos edificios y recoletas clases de los centros educativos de Antequera. “Los dos metros no se pueden mantener en ningún sitio. Un metro o metro y medio, sí, pero claro, las instalaciones son las que tenemos y no tenemos más recursos ni capacidad. Lo que sí hemos hecho es ver las unidades y los alumnos y distribuirlos de manera que normalmente solíamos poner todos los primeros juntos... Este año nos hemos movido por el número de alumnos: el grupo más grande en el aula más grande y viceversa. Tenemos mesas grandes que no se pueden mover, hemos utilizado las mesas individuales en los grupos más grandes para evitar contacto y no compartan pupitre”.

¿Cómo han organizado los espacios comunes?: “Nosotros lo que hemos hecho es intentar evitar que los alumnos se mezclen por edades y niveles. Bachillerato y Ciclos Formativos están en el edificio A, excepto en un grupo de Bachillerato que al desdoblarse ya no teníamos más sitio y los hemos llevado al edición B donde están los cursos de la ESO. El recreo se hace en ambos patios, cada grupo lo hace en su espacio el recreo. El patio donde hacen el recreo los más pequeños, el edificio B, lo hemos compartimentado por zonas de manera que en el recreo los alumnos están con su grupo para que no se mezclen con otros grupos. Las bajadas y subidas del recreo también se hacen de manera ordenada con el profesor para evitar las aglomeraciones en puertas y escaleras. En fin recursos los que tenemos y los espacios que tenemos, no podemos hacer mucho más”.

¿Cómo llevan el tema de limpieza? En Primaria se quejan de menos horas de las que necesitan?: “La diferencia con los centros de Primaria es que los institutos de Secundaria, la limpieza depende de la Junta de Andalucía directamente, no del Ayuntamiento. Tenemos unas limpiadoras en plantilla que dependen de la Junta y otras que son de una empresa privada contratada por la Delegación. Además nos han aportado a seis personas con horario parcial de tres horas y las hemos distribuido de manera que a las 8 de la mañana tenemos a dos limpiadoras, una en cada edificio, incluso antes de que lleguen los niños. Dos personas para media mañana y otras dos para la otra media. Con este personal vamos a pedir que tengan cuidado con las zonas comunes como barandas, pomos y en aquellos casos en los que tengamos que usar aulas específicas por grupos distintos, como el aula de tecnología, siempre vamos a dejar una hora vacía entre un grupo y otro para que estas personas la desinfecten”.

Para terminar, ¿qué objetivos tienen para este curso?: “La meta es la misma de siempre y luego hay otra. La primera es la pedagógica que es la que nos dedicamos y que esperamos llegar a junio con nuestros alumnos habiendo adquirido las competencias académicas y humanas. Y además, este año tenemos una segunda meta que es llegar sanos, felices, sin incidentes médicos reseñables y evitando tener el máximo estrés posible. Está siendo un año muy estresante para todos. Es el peor comienzo de curso que yo recuerdo, y seguramente lo compartan muchos compañeros; y esperamos llegar sin que nuestra salud no se resienta, física ni psíquica. Pero sobre todo logrando que nuestros alumnos alcancen esa primera meta que es que alcancen sus objetivos académicos, profesionales, académicos y humanos”.

Entre todas las personas y profesionales que están destacando en esta pandemia, es evidente que están los profesores, a quienes confiamos la educación de nuestros hijos y este año además, su salud. Jesús Garrido, uno de los directores que más trabajo y estrés estará soportando hasta que se supere esta situación. Este año, los maestros son los primeros en querer llegar a junio.

 
Más información, próximas ediciones www.elsoldeantequera.com y de papel, el sábado 26 de septiembre de 2020 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).