En muchas reuniones familiares, de amigos, de vecinos, de visitas turísticas, se habla del papel de los antequeranos del ayer. Pero, ¿qué pasa con los de hoy? ¿Por qué no hablar de ellos en vida? 
 
Una de las páginas más tristes de personajes de época, es la que José Antonio Muñoz Rojas recoge sobre el entierro de José María Fernández, con quien apenas había cinco personas para decirle adiós, tras una vida padecida con los sinsabores de la muerte, las compañías...
 
Ahora, siglo después, se empieza a valorar lo que hizo. Pero ¡cuánto hubiera disfrutado él y su familia de recibir ese cariño en vida, o al menos recién fallecido!
 
Visitando el Museo de la Ciudad, digno de una capital, se nos viene de nuevo la pregunta: ¿y por qué no una Galería de Personajes de la Antequera de los siglos XX y XXI?
 
El Salón de Plenos ostenta una amplia representación de hijos de esta tierra que destacaron en sus parcelas. Pero si hoy preguntamos a los vecinos que nos digan si Antequera tuvo algún ministro, obispo, militar, deportista, pintor, escritor, poeta, entre otros, ¿cuántos sabrían decirnos?
 
La memoria es corta, se queda en nuestra generación y a veces se lanzan flores a quien quizá no le corresponde, y se olvida, se destierra a quien sí lo merecía, pero puede que se olvide su labor.
 
Sería una iniciativa interesante, si es que aún no la han tenido en cuenta, la de presumir de hijos ilustres para que su labor y trayectoria no se olvide con el paso de los años.
 
Este fin de semana tenemos dos nombres propios: Antonio Montiel y Kiti Mánver. ¿Cómo se puede inmortalizar lo que están aportando? El actual alcalde Manuel Barón, ya los ha nombrado Hijos Predilectos, nuestro recordado maestro Ángel Guerrero no paraba de informar de todos sus éxitos. ¿Es suficiente?
 
¿No debería un edificio albergar sus nombres con una placa que expliquen quiénes son? ¿Debería de organizarse un concurso, una beca de estudios, con sus nombres, para así dar cabida a los actores y pintores que hay escondidos en nuestros colegios e institutos?
 
Lo mismo podríamos decir de Cristóbal Toral, Rosa Miranda, Ángel Sanzo, Antonio Alcaide, Juan Lebrón... Una ciudad, no es ciudad si no tiene un pueblo que le dé vida. Y la población lo puede conseguir, si tiene paisanos que destaquen y sean ejemplo. Ayer Antonio Montiel lo demostraría con su magna exposición. Hoy lo hará Kiti Mánver.
 
A ellos, podemos sumar un gran grupo de personajes (Cristobalina Fernández, Pedro Espinosa, José María Fernández, Romero Robledo, José Antonio Muñoz Rojas, Juan Alcaide, Antonio Parejo, la Niña de Antequera, Teresa Espinosa, Pepita Torres, Juan Manuel Moreno, Manuel Cascales, Ángel Guerrero...) que deberían de estar presentes en las calles, para seguir dando conversación a los antequeranos del hoy y del mañana, para que quede constancia de lo que hicieron.
 
Ojalá pronto veamos realidad de un lugar donde poner reconocimiento a los antequeranos que lo dieron todo por esta tierra.