En una semana se encenderá el alumbrado extraordinario de Navidad. Restan aún unos días para ver cómo terminan de colocar las luces, por lo que es de esperar que no se queden algunos tramos tan desiertos o las minúsculas luces en, por ejemplo, la calle Infante don Fernando.  

El incremento de visitantes, se basa en la tendencia del actual equipo de gobierno de acudir a la Costa del Sol a por el turista que recala allí. La exposición de fotografías del Patrimonio Mundial ha sido un gran reclamo en la capital y que ahora podremos ver en el Paseo Real. Puestos a comparar y admirar en ella: ¿podríamos plantearnos un alumbrado como el de la calle Larios en Antequera? La cantidad no es directamente proporcional a la cantidad. Viendo algunos arcos de luces en algunas calles, pese a no verlas encendidas, suponemos que no estarán a la altura a una capital de comarca, de una ciudad que tiende a presumir de Patrimonio, Cultura e Historia.

 
Visto lo visto, ¿no sería mejor emplear el presupuesto en decorar en condiciones una, dos o tres calles, rotando cada año el sitio?
En los últimos años, la calle Larios es el atractivo de visitas. Independientemente de saber si luego se quedan, compran, se alojan o lo que tenga que venir, ¿no se consigue al menos que se hable de ella, de invadir las redes sociales y medios de comunicación? Algo quedará.
Antequera debe de buscar un gancho, para atraer a la gente y que los que viven aquí, se queden en ella. Sólo así se conseguiría que la estrella de la Navidad brille como debe en esta ciudad con tanto pasado, pero que debe tener un buen presente mirando al futuro. Está muy bien que se hagan carteles y promuevan mensajes de “Yo con el Comercio local”, pero... ¿le llega esta intención a los establecimientos?

 
En nuestro caminar diario por las calles, no notamos esa alegría de los comercios. Se siguen quejando de lo mismo de años atrás. No se facilita la visita de los de fuera (aparcamiento, oferta de ocio...), y cada vez son más los que cogen el coche y van por las autovías a las capitales.
Un buen ejemplo es el de la reforma de la Plaza de San Sebastián. Una vez esté terminado, ¿habrá hotel en su plaza, como antes, para aprovechar el espacio que se está reformando? ¿Habrá negocios especializados en lo que buscan quienes vayan a ella? ¿Se está promoviendo la unión de comercios para crear las sinergias adecuadas?
 
En Plaza de las Descalzas, se puede ver un ejemplo claro. Mientras más bares juntos, mejor. El que viene y el que sale de casa, busca una zona, donde haya oferta variada y poder rotar sitios cada vez que se salga. En puertas del inicio de la campaña navideña, se precisan unificar criterios y actuar pensando en mantener la historia, el patrimonio, para que conviva con los nuevos parámetros del Turismo, la Cultura y el Ocio. Sólo así, se podrá crear riqueza y un futuro para una ciudad como Antequera. ¿Se imaginan en Navidad un atractivo como el del primer aniversario como Patrimonio Mundial? Creemos que así, se conseguiría la atracción requerida y perdida. ¿Alguien da le paso?