Los grandes proyectos que se recibieron como agua de mayo en los años 80, siguen siendo en la mayoría, promesas incumplidas, pese a ser prioridades para el día a día de la ciudad. Hemos avanzado mucho, muchísimo, pero aún nos faltan servicios básicos que no están a la altura de uno de los municipios más grandes, no de Málaga, sino de España, y un lugar donde se prevé incremente más aún el número de turistas.
 
Ambulancias
Con todos los respetos a los técnicos y servicios coordinados de emergencias, no nos cabe en la cabeza que de día, haya solo una ambulancia en Antequera (con 41.065 habitantes y las conexiones de carreteras a su paso) y en Mollina, haya dos (con 4.913 personas). Algo falla, aunque luego venga de noche y se tengan a mano las de otras localidades. Somos de “letras”, pero las “matemáticas” son claras: 1 en Antequera y 2 en Mollina de día.
 
Sabemos que el Área Sanitaria Norte de Málaga trabaja más de lo que puede, que el personal sanitario hace lo mismo, pero... ¿qué ocurre aquí? Dicen los mentideros políticos que hay dos en Mollina porque un diputado socialista es natural de allí. No nos lo podemos creer... Serán esas suposiciones que se lanzan cuando alguien es natural de tal sitio.
 
Es de esperar que nuestro Pleno, nuestros representantes políticos, hagan llegar este problema a la Junta de Andalucía para que solucione este déficit de número de ambulancias. Las estadísticas dirán que actúan en contadas ocasiones, pero con solo una vez que coincidan dos emergencias a la vez... ¿qué hacemos? Pues eso, que Antequera con 41.065 habitantes tiene a mano el mismo equipo de día, que poblaciones con 4.913...
 
Bomberos
En ese ámbito comarcal, se creó un parque en las afueras de la ciudad, para que tuviera vocación comarcal. Luego, con el paso de los años, cada núcleo importante de la comarca, tiene su propio retén... menos Antequera. Pasa como en tantas ocasiones: antes de ducharnos, queremos ponernos el traje... y así pasa lo que ocurre.
 
Los que ya pintamos canas (¡bendito el que las tenga!), recordará que en los años 80, teníamos más cerca las Urgencias en calle Picadero y los bomberos en Capuchinos. Hoy, casi 30 años después: ¿hemos avanzado o retrocedido? Estos, son dos problemas, dignos de mociones, de ruedas de prensa y de pronunciamientos en pleno... Motivos como estos son los que separan cada día más al ciudadano de su representante político. ¿Quién se anima a cambiar la tendencia?
 
Estamos seguros que dentro de ese intento de regeneración política, algún concejal cogerá el teléfono y le dirá a su compañero de partido: “¿Cómo es que aquí hay una ambulancia de día y en tu pueblo dos? “ y otro hará lo mismo diciendo: “Empezamos el retén de bomberos, ya, pongan las pegas que pongan”. Solo así se volverá a creer en la clase política más próxima al ciudadano.