Tras vivir la Semana Santa de Antequera y seguir la de otras localidades (en nuestro caso, Málaga, Sevilla y Medina de Río Seco en Valladolid), nos viene a la cabeza las palabras del Pregón del 2016 de Antequera, realizado magistralmente por el sacerdote antequerano padre Juan Manuel Ortiz Palomo: “Y os pongo un ejemplo de lo que quiero decir con esto. Muchas veces he escuchado en labios de algunos cofrades de nuestra ciudad: queremos promocionar mucho nuestra Semana Santa, incorporarnos a la «moda» del turismo. Algo que de por sí puede ser bueno para economía de los negocios de nuestra ciudad, y sin embargo no puede ser el objetivo único, o final de todo lo que hagamos al respecto. 
 
Por que vengan más turistas no podemos renunciar a nuestra esencia, no podemos convertir nuestra Semana Mayor en un «parque temático» para atraer el interés de los que nos visitan. La Semana Santa, las cofradías, son otra cosa muy distinta. Sois, fundamentalmente, un grupo de hombres y mujeres que creen en Cristo y en María, su madre; y que por esa fe, que por ser cristianos, también salen a la calle manifestándola de manera pública. Todo lo demás habrá que ponerlo «en cuarentena». 
 
Sobre todo ahora, que algunos andan muy ocupados en decir que la fe no tiene sentido, que es una rémora del pasado o una cuestión privada que no le importa a nadie. Yo miro a mi alrededor, y viéndoos a vosotros, a los cofrades, veo que quien dice eso, está en un grave error. Por mucho ruido que hagan en los medios de comunicación”.
 
Desde el punto de visto religioso, toda la razón. Promocionamos cada vez más las visitas, el turismo, la promoción de la historia, pero... ¿y de la fe? Nos quedamos un año más en el Viernes Santo, ese día que en vez de ser el de la Muerte de Cristo, se queda en la polémica de no haber “encuentro” entre las dos cofradías grandes: los de ‘Abajo’ y los de ‘Arriba’. Estamos seguros que en las próximas reuniones de las juntas directivas, examinarán cómo ha sido esta Semana Santa, muy cargada de turistas, de visitas, de terrazas llenas, de buen tiempo, pero... ¿y los jóvenes?
 
Viendo redes sociales, se pudieron ver a jóvenes cofrades en capitales y otras ciudades en los días que no les toca a su cofradía local. ¿Se fomenta así la Semana Santa de Antequera? Los cambios hay que hacerlos cuando las cosas están medianamente bien. Y ahora, desde hace años, se pide a voces un cambio en las cofradías. La tradición de “las vegas” y los legionarios son el mayor atractivo de nuestra Semana Santa, viendo cómo estaban las calles. Pero, ¿y en el resto de momentos?
 
Nos quedamos con la salida del Rescate, ¡cómo estaba la Cruz Blanca! o los pasos de los Estudiantes por Duranes, o del Rescate por Laguna... Las calles íntimas piden paso, pero están sujetas a recorridos oficiales que de oficial tienen el nombre, porque solo había que ver la de gente que había de nuevo este año por Cantareros o Infante don Fernando, salvo en su paso por los Remedios y Ayuntamiento. ¿Quién se anima a buscar ese cambio?