Año a año se repite: los turistas ocupan los sitios de los vecinos y las calles no se llenan como antes en días como el Jueves o Viernes Santo por Cantareros o Infante don Fernando. Este año intentó cambiar la Pollinica un mes antes, pero era tarde. Ahora hay 12 meses para sentarse, reflexionar, analizar y actuar.

 

El recorrido oficial actual de calle Infante don Fernando  entre San Luis y San Agustín, es algo nuevo, que sustituyó al anterior paso por Madre de Dios, o incluso hasta San Sebastián. Todo esto en 25 años. Pero se ve que no se da con la tecla.

 

Por remontarnos siglos atrás, las procesiones tenían que ir a Santa María o al Cerro de la Cruz, pero hoy, parece como si fueran a la tribuna donde los colegas de la televisión local graban el lucido paso de los tronos.Habría que ser flexibles y dar más libertad a las hermandades. La Pollinica intentó este año pasar por calles de su barrio. Los Estudiantes ya abogaron por calles estrechas. Al Rescate le sobra mitad de la calle Estepa. El Mayor Dolor, solo tiene que ver cómo estaba el inicio del cortejo este año.

 

Si pasamos al Jueves y Viernes Santo, se quedan sin gente entre Cantareros e Infante don Fernando. Y el Domingo de Resurrección, creemos que la suma de la Virgen del Consuelo ha conllevado más gente en las aceras.

 

Por otro lado, hay cofradías como los Dolores y Santo Entierro, a quienes les vendría muy bien no tener que pasar por el centro, ya que son las que más recorrido tienen.A falta de catedral y de un monumento con el Santísimo, creemos que las cofradías, con sus capellanes, deberían primero buscar uno o varios puntos para hacer estación de penitencia (como rezar en San Sebastián o Madre Carmen) y luego estudiar varias alternativas para poder disponer de una o varias tribunas.

 

Aunque ya no es parte del recorrido oficial, consideramos que el tramo entre San Agustín y San Sebastián podría ser ideal, tanto para las cofradías que quieran seguir apostando por la calle Infante don Fernando, o por las que tengan en Lucena el paso por el centro.De esta manera, sería flexible el paso de las mismas por el centro y por los barrios, que como se vio cada día, son los lugares donde más gente concentran, decoran balcones y les acompañan en las aceras y en sus fachadas.

 

Antequera tiene la encrucijada de “enganchar” a los jóvenes cofrades que solo vienen al día de su cofradía (ver las redes sociales de cofrades de la tierra) y el resto opta por Málaga, Granada o Sevilla.

 

Si no conseguimos que se queden los de casa, se perderán los valores cristianos y la Semana Santa será como un atractivo turístico-cultural, donde nos alimentemos de los que vienen de fuera.Luego, habrá que pensar en que se quedan los niños y personas mayores y, todos ellos, más allá de las 22 horas, es un disparate que aguanten en la calle, por lo que hay que salir lo antes posible.

 

Por último, los “encuentros” del Viernes Santo deberían de ser fundamentales y buscar que las tres cofradías salgan con margen de horario para que no interfieran unas con otras. Estaremos atentos al año de reflexión.