Las declaraciones que nos hizo, Antonio Carlos Ortega, han causado sorpresa y temor en la afición antequerana, porque deja caer que nuestro Balonmano Antequera, atraviesa una pésima situación que podría agravarse de aquí a nada. Todo el mundo reconoce los esfuerzos del Ayuntamiento (de la alcaldía, vamos), para gestionar patrocinios, empezando por la Copa de Rey, que lleva consigo el gastarse una millonada en las gradas supletorias; se han hecho gestiones para buscar patrocinadores locales pero éstos no se vuelven locos de alegría precisamente por aparecer en televisión y eso. Ese patrocinio, esa esponsorización, serían ideales para empresas que superan los límites provinciales y "trabajan" en toda España. Pero no hay forma de convencerlas o de que "vean" los beneficios promocionales que todo el mundo les vaticina.

Los ataques y demoras a las actividades de empresas como Vera o Negocity, les han quitado las ganas de mantener el patrocinio, con lo que la situación es delicada. Se garantiza a los jugadores el cobro, pero parece ser que con bastante demora, y que esta situación se dé en la mayoría de los clubes españoles no les sirve de consuelo, con el agravante de que todo lo más para marzo, hay que plantear la conformación del equipo para la temporada próxima y, por citar casos, Jorge Martínez y Rafa Baena, estarán hartos de recibir propuestas. De nada sirve que ellos quieran seguir aquí, donde son queridos por la afición, si no pueden mantener a sus familias. Suponer que eso sea cierto y que no se les convenza como hay que hacerlo, con garantías indudables, sería tanto así como abrirles la puerta para que se vayan dos de los pilares del equipo. Los jugadores balcánicos, accedieron a que se les rebajara el sueldo, pero tienen dificultades para recibirlo en su fecha, así que otros que tampoco están a gusto, aunque en entrenamientos y partidos se entreguen a tope.

 

Y lo malo es que el Presidente se está dejando la vida en resolver la situación, pero por la situación económica o por la especial idiosincrasia de las grandes empresas, no hay respuesta, o al menos la respuesta que la presidencia esperaba, Y para rematarlo todo, se habla de un gran distanciamiento entre los dos primeros directivos del Club…

Total que ahí queda el aviso. O se remedia la situación, logrando que la Junta pague lo que a otros clubes de elite; que se convenza a esas grandes firmas a que lo mismo que gozan del favor de los antequeranos, respondan a él apoyando algo que todo el mundo quiere, o vayamos haciéndonos a la idea de que el Balonmano Antequera, que ha dado a la ciudad sus mayores glorias deportivas, podría irse al garete, como lo hicieron Algeciras y Almería.

Políticos, empresarios, tienen la palabra. La directiva no puede hacer más; la afición, tampoco y los jugadores se dejan la piel en la pista. Está claro que a ninguno de los citados se les puede pedir más; a otros, a posibles grandes firmas, sí. Y a muchos que saltan a hacerse fotos con el equipo y no le responden con el mismo entusiasmo con el que van.