Presumimos de una Feria que es doblemente Real, gracias a los monarcas Fernando VI y Carlos IV, y por ello, es una de las más antiguas y mejor consideradas por la enorme historia que abarca a lo largo de todo estos años. Pero de esto no podemos vivir exclusivamente. La Feria a lo largo de todo este tiempo ha evolucionado, ha cambiado de ubicaciones, mejorado algunos años, empeorado otros.

 

La Real Feria de Agosto 2019 acaba de concluir y toca hacer un balance exhaustivo de toda ella. Desde su comienzo el 21 de agosto ha tenido lugar para lo emotivo. Los recuerdos de varias generaciones han quedado plasmadas para siempre en el Pregón de Sebastián Podadera, demostrando que la sabiduría viene siempre de mano de la experiencia. Junto a él, el trabajo de la mujer en el campo, en el sector primario con el reconocimiento a Conchi Robledo y las “manolas” que la han acompañado este tiempo.

 

Todas han dejado claro, que a mayor sencillez, más reconocimiento hay. En cuanto a la asistencia de público, conciertos y desarrollo de las actividades, los ciudadanos y visitantes se han vuelto a implicar en todas ellas, haciendo que así la Feria tuviera buenos resultados. Pero ahora toca hacer análisis profundo de la Feria, y con ello, plantear a la nueva concejal de Ferias aspectos que sin duda deben mejorarse de forma fi rme y decidida en los cuatro años que tiene por delante. Uno de ellos es la Feria de Día.

 

El Paseo Real se ha encumbrado como el lugar elegido para celebrarla en agosto y que ha contado con la gran respuesta del respetable. Pero surgen las dudas de caseteros de otros lugares de la ciudad que se preguntan el por qué con ellos se cuenta para la Feria de Primavera –sin ellos en la misma no tendríamos casetas a mediodía– y en la de Agosto, no tienen una simple actuación de animación. Otro punto es por qué el Recinto Ferial se ha quedado solo y exclusivamente para las atracciones mecánicas y los grandes conciertos.

 

El mismo Paseo Real ha acogido ya este año los espectáculos infantiles con los ya existentes para mayores, que está más cercano; pero no se permite así se siga en la Feria, monten en ‘los cacharritos’ y se consuma en las casetas andaluzas, porque están varios metros más abajo. Un inciso más. Las casetas del Recinto Ferial. Las andaluzas han ido hacia abajo de forma brusca, pero si miramos las casetas de juventud, si sigue la misma tendencia, no se contará con ninguna. Creemos que ahora ya que se ha potenciado acertadamente el Paseo Real, habría que centrar la mirada en estos dos últimos puntos.

 

La juventud es uno de los aspectos que más mueve y da sentido a la diversión en la Feria, si no la cuidamos como se merece... ¿Dos casetas de juventud para miles de personas? ¿Ni un lugar para adolescentes sin alcohol? En el Paseo, las Casetas no pagan por montar y se les facilita la labor, pero abajo... ¿por qué no se les respalda igual?. Se preguntan muchos. Aunque hay que recordar que la iniciativa del Paseo fue rechazada en primer lugar para la feria de noche.

 

Seguros estamos, de que estos y otros puntos, se mejorarán en estos cuatro años para que este punto de partida mejore al cien por cien. Para grandes, cambios, al menos cuatro años. En ocho se potenció de nuevo la Feria del Centro y en su última etapa se promovió lo del Paseo. Ahora hay cuatro años para pensar en la feria de noche.