Después de muchos años de estudio y un largo esfuerzo en su pasión por la música, Rocío Sánchez continúa trabajando en mejorar su técnica, porque como ella bien dice: “Esto es un trabajo de fondo que nunca se termina... Siempre hay que ir reciclándose, formándose y adaptándose a los tiempos...”

 

Hija del director del Colegio Público Infante don Fernando de Antequera, Miguel Ángel Sánchez Romero y de la maestra de Infantil en el Colegio Público Romero Robledo, María Dolores Ruiz Guerrero, la joven guitarrista de 32 años, Rocío Auxiliadora Sánchez Ruiz  (Málaga, 18 de enero de 1988), malagueña de nacimiento y antequerana de adopción, ha sabido con el tiempo hacerse un hueco en el difícil mundo de la música en una disciplina a la cual tiene gran devoción y por la que ha estado luchando desde muy pequeña.

Con apenas 8 años, Rocío se inició en la música casi por casualidad y gracias a una gran amistad de niña: “En mi familia no hay una tradición de músicos ni de nada de esto a nivel profesional. Lo típico que se escucha en todas las casas que se escucha música porque siempre nos acompaña. Pero en mi caso todo fue porque nosotros cuando era pequeña vivíamos en Alameda, mis padres trabajaban allí y vivíamos allí durante la semana y cuando mi padre se fue a trabajar a Antequera nos vinimos definitivamente y a mí me trasladaron de colegio también. Yo tenía una muy buena amiga, una amiga de enfrente, todos sabemos que en los pueblos todo funciona de otra manera y al venirme a Antequera esta amiga se apuntó al conservatorio y yo fui más bien por coincidir con ella y seguir manteniendo la amistad, me apunté también, yo no sabía ni lo que era en aquel momento…”, explica Sánchez.

Lo que en un principio parecía ser un capricho de una niña de 8 años que no daba mucha credibilidad hacia sus padres, con el tiempo se convirtió en algo que la iba a acompañar hasta nuestros días, aunque en sus inicios no lo tuviera tan claro incluso a la hora de decantarse por un instrumento: “Realmente lo de la guitarra fue también por casualidad y buscando mis padres un instrumento que fuese y que si en un momento dado era un capricho y lo fuera a dejar no fuese tampoco una gran inversión, ya que ellos veían al principio que era un simple capricho de niña. Ellos para nada esperaban que yo fuese a dedicarme a esto”. 

 

Su formación en el Conservatorio Elemental de Música de Antequera

Rocío comienza a los 8 años su formación musical  en el Conservatorio Elemental de Música de Antequera donde dio sus primeros pasos con la guitarra y donde encontró un gran ambiente que le llegó a envolver tanto que con el paso de los años la llevó a tomar una importante decisión: “Una vez que ya me metí en lo que es el mundo y empecé a conocer cómo funcionaba todo, me empecé a enamorar del instrumento, del ambiente que rodea todo el conservatorio, todos los compañeros… la verdad es que el ambiente que se crea entre todas las personas el conservatorio es un ambiente que hay que vivirlo. De hecho mi hermana que también hizo después música, aunque luego no se ha dedicado de manera profesional, pero hizo también 10 años de guitarra, ella también dice que la atmósfera que se crea te engancha de alguna manera. Si realmente te gusta y te metes en el mundo llega a enganchar”.

Rocío ha tenido la suerte de encontrarse por el camino en su formación académica con grandes profesionales que le han aportado muchos conocimientos y a los que debe casi todo de lo que en la actualidad es: “Durante los primeros años tuve distintos profesores en el conservatorio en los primeros años de grado elemental. Pero él me marcó un poco más la enseñanza fue el profesor Juan Antonio Carrillo que fue gracias a él quien me enganchó más con la música. A partir de ahí, en Málaga en el Conservatorio Profesional Manuel Carra, también tuve una profesora, que es amiga en la actualidad, María Jesús González Pastor, quien confió mucho en mí y me animó a seguir y fue la que me recomendó irme a estudiar el grado superior a Sevilla en el Conservatorio Superior de Música Manuel Castillo. Hice la prueba de acceso y allí tuve un gran equipo de profesorado de guitarra. Los cuatro años de grado superior los estuve estudiando con Francisco Sánchez Cantón y de ahí me fui a Barcelona a estudiar con el concertista Álex Garrobé durante un  año. En ese período de tiempo también hice algunas masterclass con Marco Socías, Eduardo Baranzano, José María Gallardo, Juan Francisco Padilla, David Martínez… actualmente me sigo formando también con el guitarrista Francisco Seco; todo ello siempre para mejorar la técnica, interpretación y seguir porque esto es un trabajo de fondo que nunca se termina”.

La guitarra es la piedra angular de la música. Un instrumento que requiere un talento innato y mucha práctica. A Rocío la guitarra le aporta muchas cosas en su vida: “Depende un poco del momento porque es como todo, hay días en los que uno está más nervioso o alterado. La guitarra te da un momento de paz en el que te dices: ‘Me meto aquí, nadie me molesta’, estoy en mi mundo. Y por el contrario, hay días en los que disfrutas porque te apetece, es un momento de ocio y diversión y otras veces lo que estás es trabajando. Realmente muchas de las horas que dedicamos es un trabajo que hacemos para el día que tenemos el concierto o grabación… Es por esto, que dependiendo del momento es un sentimiento u otro. Pero en definitiva es un momento de felicidad porque es algo que realmente te gusta”.

La primera actuación ante el público es siempre especial para todos los artistas, ya que es una mezcla de emociones, nerviosismo y adrenalina difícil de explicar que solo sienten aquellos que han estado alguna vez ante esta apasionante situación. Rocío recuerda con mucho cariño su primera actuación pública: “La primera vez en un sitio grande fue en la Sala de Conciertos María Cristina de Málaga. Creo que no era consciente de a dónde iba porque fue algo que surgió estando estudiando en Málaga el grado profesional. Fue una colaboración en un concierto que le habían ofrecido a mi profesora y ella no pudo ir entonces me lo ofreció a mí. Cuando legué a aquel sitio, vi al público, aquel teatro precioso… me acuerdo perfectamente, tengo la imagen totalmente grabada… fue un momento que creo que nunca voy a olvidar. Sentí una gran felicidad a la vez que un sentimiento de incredulidad y de decirme a mí misma que por fin lo había conseguido después de llevar unos 10 años tocando la guitarra. En ese momento también te das cuenta que el esfuerzo tiene su resultado”.

Muchos son los lugares donde Rocío Sánchez ha estado ofreciendo su talento, aunque la guitarrista prefiere no decantarse por alguno en especial: “Realmente no podría quedarme con ninguno porque cada concierto es especial, cada público es diferente y cada concierto te aporta algo diferente. Lo que sí puedo decir, es que para el tipo de música que hago siempre me gusta mucho más tocar en lugares más íntimos que quizá en grandes salas porque estás como más en contacto con el público, es algo más cercano y esos sitios me aportan más tranquilidad”.

 

 

Los premios y el reconocimiento del público a su trabajo

Toda persona que emplea su tiempo y esfuerzo por algo que realmente ama, al final, tarde o temprano siempre termina recogiendo su fruto. Rocío es una de ellas. Muchos son los premios que ha recibido a lo largo de los años, pero siempre hay alguno que merece una mención especial: “El más importante que he recibido a nivel tanto profesional como emocional fue la Muestra de Jóvenes Intérpretes Malagueños ‘Málaga Crea’ en 2013. Para mí fue muy emocionante porque es un concurso que conocía desde muchos años atrás. Ha habido muchas personas que se han presentado a ese concurso y tiene ese toque especial que no solo es para guitarristas, sino que competimos todos los instrumentos contra todos: solistas, agrupaciones… y es cierto que en ese sentido lo que es la guitarra clásica solemos estar un poco por detrás por el hecho de que es un instrumento que de por sí no tiene una gran sonoridad y no puede competir con un piano que suena en una gran sala con una sonoridad grandísima. En esas muestras los guitarristas siempre hemos estado un poco cohibidos, pero el recibir aquel premio como mejor intérprete de música española para mí fue el más emocionante. A nivel personal le tengo mucho cariño y muy buen recuerdo al tocar en el Teatro Cervantes… fue todo precioso. También destacaría el premio del I Concurso Paco Castillo de Sevilla que recibí el primer premio… Todos los premios son especiales, siempre a uno le gusta que le reconozcan el trabajo de mucho tiempo y sobre todo en una disciplina que muchas veces no está valorada lo suficiente y no se tiene en cuanta todo el trabajo previo sino el momento del concierto”.

Los reconocimientos están muy bien porque ensalzan la labor y el trabajo de aquellos que los reciben, pero para Rocío el mayor de los premios es: “Sin duda, después de tantos años, el poder seguir tocando la guitarra y compartiéndolo con mis amigos, la familia y con todo el mundo que lleva compartiendo esto conmigo tantos años y sobre todo con el público… Ese momento del concierto cuando ves que la gente está disfrutando contigo es maravilloso”.

En la actualidad Rocío compagina su continua formación musical, algo que nunca debe de parar, con su trabajo como maestra de Música de Primaria: “Estoy en el Colegio Público Juan Carrillo de Ronda donde imparto clases de música a niños de Primaria donde mi objetivo principal es que los niños quieran la música, la escuchen con cariño y la entiendan, para mí esa es la base, que la tengan como un juego, algo divertido, pero que al mismo tiempo la comprendan. Es cierto que en un centro de Primaria con el poco tiempo que tenemos es muy complicado dar una formación exhaustiva de lo que es la música. En Primaria lo que se pretende sobre todo es impartir el gusto por la música, además de una pequeña base en cuanto a lenguaje musical, tocar distintos instrumentos en los que disfruten, pero sobre todo que amen la música y que formen parte de ella. Tengo que decir que en general se siente ese gusto que tienen los niños porque te piden más y que les encantaría tener más clases, pero es cierto que el tiempo es el que hay e intentamos hacer lo que podemos entre todos”.

 

 

La grabación de su primer disco ‘Orígenes’, un sueño hecho realidad

Algo que Rocío Sánchez siempre ha perseguido era la grabación de un disco. Había que encontrar el momento perfecto y por fin lo consiguió. Un disco en el que la palabra orígenes tiene mucho que decir tanto en su trabajo como en su vida: “El título ‘Orígenes’ nos lleva al momento en el que uno empieza algo. Tiene que ver como en esos orígenes de mis inicios con el instrumento en Antequera, aunque no estoy muy lejos, pero siempre se echa de menos. A raíz de esa idea principal intenté buscar los orígenes de distintas músicas tradicionales y populares de diferentes países. Es un disco que se ha hecho con mucho cariño y en él podemos escuchar desde tangos originarios de Argentina, milongas, choros, música tradicional japonesa…”

Sobre cómo surgió el nacimiento de esta ópera prima de Rocío Sánchez, la guitarrista explica: “Es una idea muy meditada de muchos años, algo que uno tiene ahí que quiera de alguna manera plasmarlo. La música es un arte efímero, es el momento en el que estás tocando, se esfuma y se va. Desde hace bastante tiempo quería tener eso de forma física, que se pudiese palpar. Este proyecto no terminaba de tomar forma porque no tiene uno los contactos que tiene que tener… el mundo de la grabación es algo totalmente diferente. Al final me he liado la manta a la cabeza y he dicho que ahora es el momento y después de mucho trabajo lo hemos hecho realidad. Lo he grabado en el estudio de Ronda Wave Nation Recording Studio. Es una autoproducción y el diseño es un trabajo de Sombras Blancas Art & Design”.         

“Es un disco en el que intentado que no sea de guitarra clásica hecho para guitarristas porque sí que es cierto que en este mundo muchas veces se hace un disco pensando simplemente en los músicos profesionales o para personas que tienen una formación específica en música y muchas veces no nos acercamos al público en general. He hecho un disco con una música que se entiende bastante fácil para todo el mundo. Encajan todas las piezas muy bien, es muy melódico y es ideal para ponértelo una tarde de relax en casa para desconectar de todo un poco. Tiene una serie de piezas que te sirven para adentrarte en los ritmos y en las músicas de distintos países y distintas culturas que siempre es enriquecedor”, añade una ilusionada Rocío.

En cuanto a dónde se puede adquirir, Rocío detalla: “Ahora mismo se puede conseguir a través de la web www.rociosanchez.com.es, en Ronda se puede conseguir en Ronda Guitar House y en breve se distribuirá en más sitios”.

 

 

La situación actual de una música de minorías con gran poder cultural

Desgraciadamente la música clásica no es una música que mueva a mucho público, pero los concertistas luchan a diario para darla a conocer cada vez más: “Esto no pasa solo con los concertistas de guitarra clásica, sino con la música clásica en general. Muchas veces parece que la música clásica es solo para la gente que tiene una formación en esta música. No nos abrimos, tanto el público, que a veces se cierra, como también es culpa de los propios músicos. Por eso he intentado hacer un disco que no esté pensado para músicos clásicos sino para todo el mundo. Muchas veces tenemos que explicar esa música y eso en el disco está explicado, el por qué de esas piezas. Es por esto, que nosotros también tenemos abrirnos al público. Yo siempre en mis conciertos me gusta explicar cada pieza, de donde vienen y hacia donde van o por qué el compositor hizo eso, la evolución del instrumento… Eso hace que el público se interese más por este tipo de música”, asegura Sánchez.

Para finalizar, la guitarrista Rocío Sánchez quiere lanzar un mensaje de ánimo para todo aquel que esté indeciso en la idea de estudiar música: “Los animo cien por cien a que al menos prueben con la música porque si no pruebas, nunca van a saber si realmente les puede gusta más o menos o si pueden  dedicarse a ello de forma profesional”.

Una gran músico que a base de esfuerzo y tesón ha logrado aquello de los que sus padres dudaban en un principio, pero que finalmente ha sabido encauzar de una manera sobresaliente. Ojalá a este primer disco le sigan muchos más y que el público de su Antequera pueda disfrutar de la música de una gran profesional y mejor persona.  

 

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