Sigue siendo noticia en medios de comunicación españoles: es Antonio Montiel tras pintar al Rey de España Felipe VI. La magia de los ojos del Rey: ‘Lo que más gusta es captar las miradas... sobre todo cuando el espectador vea el cuadro que vaya para lo que para mí es importante...’.

El destacado retratista antequerano pinta el primer retrato para el que el propio Felipe VI posó para su desarrollo. El Ejército de Tierra lo coloca en el Palacio de Buenavista de Madrid y ahora realizará los retratos del Rey de Marruecos y del propio Felipe VI para el Ayuntamiento de Antequera.

Es el retratista, el maestro de transmitir como nadie los ojos del personaje que posa ante él. Solo hay que comprobarlo en esta nueva delicia de su alma que contagia al pincel para que así lo deje en el lienzo y sorprenda a todos los que se maravillan de él desde este viernes 4 de octubre.

Estamos seguros que el propio monarca y la Casa Real estarán muy agradecidos y lo tendrán como el mejor retrato que le han hecho hasta la fecha como monarca español. Es, el Felipe VI según Antonio Montiel, el retratista del alma, nuestro pintor de cámara de la tierra de los siglos XX-XXI.

Entre felicitaciones y abrazos, conseguimos entrevistarle en Madrid, a quien le preguntamos si este viernes 4 de octubre es uno de los días más brillantes de su carrera. “Sí, es uno de los días más grandes de mi vida, ya que en España no se puede llegar a pintar nadie más alto que al Rey de España. Hay gente que no valora esas cosas, pero para mí el Rey de España es la máxima representación del país. Entonces el poder haber logrado llegar a hacer este trabajo, que además posara y encima que estuvieran contentos de que yo fuera sido el elegido como pintor, para mí significa mucho”.

¿Cómo fue lo de encargarle este retrato?: “Todo empieza porque entro como miembro de un jurado de los Premios del Ejército, que son los premios más antiguos que existen en España culturalmente y se hacen a nivel nacional. Yo estoy dentro de la rama de Pintura, y ahí es donde surge la conversación hablando con el general Juan Campíns y de ahí la propuesta. Yo acepté y la única condición que pongo es que el Rey me tiene que posar. Entonces ellos lo mueven todo, hablan con la Casa Real, la Casa Real acepta, ellos preguntan quién es el pintor y se ponen en contacto conmigo para el tema del posado”. 

 

La primera vez que posó como Rey de España

Tenemos entendido que fue la primera vez que posó como rey para un pintor. Suponemos que algo complicado. “Bastante; como que el Ejército quería que saliera con el traje de militar, pero cuando me dieron la audiencia me dijeron que no le daba tiempo a cambiarse. Entonces tenía que utilizar otro modelo con el traje para que me posara, aunque le hiciera una foto con el traje, no era lo mismo. Se lo comuniqué al General Campíns y me dijo que era complicado y que habíamos tenido suerte con la cita personal. Pero cuál es mi sorpresa que se pusieron en contacto de nuevo conmigo de la Casa Real y el Jefe de Protocolo me anuncia que el Rey va a salir vestido de militar como ellos querían con el traje de capitán general, que es como va en el cuadro”. 

Un plus que fuera la primera vez que posara para un retrato. “Sí, porque todo lo que se ha hecho ha venido después, él posa para mí en enero de 2017. Hasta esa vez no había posado, ésa era la primera vez como rey, no como príncipe”. ¿Qué dimensiones tiene el cuadro?: “Como tamaño natural, solo que no cae hasta abajo del todo”. El lienzo es de 1,30 metros de alto por 89 centímetros. Es un óleo sobre lienzo. ¿Dónde lo pintó?: “Me fui para Almogía para poder hacerlo durante las vacaciones. Yo empecé como en las Navidades de 2017, que tenía muchas cosas previstas ya y que tenía que entregar y yo se lo dije al Ejército. Terminarlo lo terminé a finales de junio, principios de julio le di los últimos toques finales y hasta este viernes que lo hemos podido presentar tras preparar el acto protocolario por parte del Estado Mayor del Ejército”.

¿Cómo fue la audiencia para tomarle medidas y con quién fue?: “Fui con René, mi representante, y Juan Carlos Toscano, fotógrafo, que me sirvieron de ayudantes míos porque llevamos pantallas y muchos utensilios para la sesión de fotografías. Quedamos en que antes de que él llegara, nosotros lo tendríamos todo preparado para que no tuviera que esperar. Llegamos 45 minutos antes de que él llegara y lo primero que hizo fue dirigirse a mí, le presenté a René y a Juan Carlos, además del Jefe de Protocolo y su fotógrafo personal, que me las mandó también por si acaso a mí me podrían servir”.

 

Hablar de “tú a tú” al Rey de España

¿Y cómo fue hablar con un rey al que se le va a retratar?: “Pues muy sencillo como es, nada más saludarme me dijo que mi retrato de la Reina Doña Sofía, le había encantado y que era uno de los preferidos y que además lo tenía en el despacho de la Reina. Que sabía que había pintado a la Infante Cristina con el niño, que me dedicaba al tema del retrato, que era mi especialidad. Luego me preguntó que cómo lo tenía pensado, y le dije que de pie porque estiliza más todo y ahí empezamos a hablar y ya él se colocó”.

Empezó el momento de, en cierto modo, “mandar” al monarca cómo tenía que colocarse: “Fue todo muy natural, me preguntó que cómo ponía las manos, las pusimos de diferentes maneras. Se ponía muy serio y yo le decía: ‘Majestad, no se ponga tan serio, sonría un poco’. Yo soy muy respetuoso para estas cosas y no me gusta ser pesado, iba con rapidez, pero él fue el que se ofreció para cambiar de posición sin problema alguno, y lo llegamos a fotografiar y tomar apuntes de otras posturas hasta incluso sentado”. 

¿Qué le transmitió durante la sesión?: “Un hombre con una gran serenidad y sobre todo como una cosa que también le vi a la Reina Doña Sofía –en persona se parecen muchísimo– y es que hay algo en la mirada como inquietante y eso no lo captan las cámaras. Es un hombre que mantiene en todo momento su postura. Él lleva la realeza en él, pero de una manera natural”. 

No nos ha dado tiempo aún de verlo con detenimiento, pero... ¡lo que transmite su mirada!: “A mí lo que me gusta es captar las miradas, buscando más la sobriedad de todo el conjunto y sobre todo cuando el espectador vea el cuadro que vaya para lo que para mí es importante: que es la esencia del personaje”. ¿De los mejores retratos que ha realizado?: “Yo siempre intento que sea lo que sea, poner lo mejor de mí, yo siempre he sido así; algunos me saldrán mejor, otros peor. Pero cada trabajo que haga, ya sea un dibujo, ya sea un lienzo, yo intento poner todo de mí. Soy muy difícil de quedarme contento al cien por cien. Yo siempre creo que podría dar más de lo que doy”. 

Un retrato que transmite serenidad en unos tiempos revueltos donde todo se cuestiona, incluida la Monarquía: “Yo pienso: ¿hasta dónde hemos llegado? Porque con la suerte de tener a un rey como el que tenemos, que es para admirar, por su porte, por su actitud y que de pronto haya gente que intenten abaratarlo o ponerle quejas me parece increíble, me da mucha tristeza”. 

 
 

Sus próximos trabajos: el Rey de Marruecos

Presentado el de España, ahora tiene en agenda el de Marruecos. ¿Cómo contactaron con usted?: “Estando en Málaga surge por un amigo mío que tiene que ver con la Casa Real y es pariente lejano de la familia real de Marruecos y entonces muestra mi trabajo y se interesa el Defensor del Pueblo de Marruecos y deciden hacer un viaje. Vienen a Málaga, me conocen, y luego ya vuelven para que firmemos el contrato. ¡Es el retrato mejor pagado que voy a tener a lo largo de mi vida! Estoy a la espera, porque no sabía si iba a ser en Marruecos o en su casa de París”. 

En Antequera, se preguntan para cuándo el retrato de Felipe VI que le encargó el alcalde Manuel Barón para que presida el Salón de Plenos. “Lo mismo para finales del año que viene lo podríamos tener. Sé que Manolo me ha preguntado en varias ocasiones, pero agradezco su paciencia porque sabe que tengo muchos encargos por suerte. Y le agradezco que en la noche que inauguramos la exposición por el Centenario del rotativo ‘El Sol de Antequera’, además de dar mi nombre a la sala de exposiciones del Ayuntamiento, me encargara el retrato”. 

Sabemos lo de su agenda. ¿Por casualidad, alguien de la Casa Real le ha preguntado por este retrato que acaba de presentar?: “¡Pues fíjate!, en Málaga en la gala de la entrega de Medallas de Oro de Bellas Artes en el Museo Pompidou me encontré con los Reyes. Él me preguntó que como lo llevaba y la Reina me dijo que sentía mucho no haberme podido saludar cuando estuve en la Casa Real y yo ahí es cuando le dije que esperaba tener la oportunidad, algún día, de retratarla y ella me dijo que le encantaría”. 

¿La Reina Doña Letizia, su próximo sueño?: “Pues sí, me encantaría poder retratarla. Creo que tras haber pintado a Don Juan Carlos y Doña Sofía, así completaría los dos últimos Reyes de España. Yo tengo un gran respeto por la Monarquía y considero que tenemos suerte de tener los reyes que tenemos tanto como los anteriores como con los actuales. Además de Don Felipe VI, Doña Letizia, que la he saludado en un par de ocasiones y la considero una mujer muy respetuosa y que está en su sitio. Es la cara visible de un país y nos podemos sentir orgullosos de quién nos representa. La imagen que proyecta de serenidad y a su vez de sencillez porque no van por las ciudades de aquí estoy yo, son unos reyes muy sencillos”.

 

 

 

Su día a día en los próximos meses

Entre rey y rey, sus trabajos habituales con encargos de personajes de cualquier lugar: “Obviamente no estoy todo el día pintando cuadros de reyes. Yo sigo con mis encargos, que la verdad no me puedo quejar. Cerca de Navidad voy a presentar el retrato de la esposa del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. Y en noviembre doy una conferencia en El Pimpi de Málaga dentro de un ciclo que van artistas  como el actor Pablo Puyol, Emi Bonilla y Salva Reina”.

¿Y entre sus proyectos de futuro?: “Me gustaría preparar una antológica importante en Málaga y luego traerla a Madrid”. Y de cara a Cuaresma y la Semana Santa: “Voy a pintar el Cartel de la Semana Santa de Almogía, que me hace mucha ilusión porque es donde ahora casi paso más tiempo en mi taller.  También sé que de la Cofradía de la Cena  están pendientes de que lo hagamos y luego otro para Alhaurín de la Torre que sería el Nazareno que es el que más devoción tiene. Y seguro que irán surgiendo más cosas, porque sabes que el Arte Sacro es una de las debilidades. Y ya sabes lo que me encantaría hacer de Antequera...”. 

Parece que fue ayer cuando le entrevistábamos para su muestra en Antequera: “Para mí fue un honor la exposición por el Centenario, por homenajear la figura de tu padre, mi gran admirado y querido amigo Ángel Guerrero. Muy feliz como ya te he destacado de que la sala de exposiciones se pusiera a mi nombre gracias al alcalde Manolo Barón. Y espero que pronto me concedan una calle, como en Málaga me la han concedido tras un tiempo pidiéndola amigos, vecinos y colectivos”. 

Un pintor que sueña con el siglo XIXLe vemos como pintor de corte como lo fueron Velázquez o Goya: “No es la primera vez que lo he dicho, a mí  me hubiese encantado vivir en otra época. Cuando yo gané el concurso de carteles de la Feria de Málaga en el año 1985, Diario Sur sacó un artículo mío en las páginas centrales y ponía: ‘Antonio Montiel, un pintor que se equivocó de época’ y yo estoy convencido. Me hubiera gustado vivir a finales del siglo XIX. Siempre he pensado que con el Barroco se llega al sumun en el Arte en todos los aspectos y a partir de ahí empezamos una especie de descenso. Empezó un declive hasta ahora que hasta una bolsa de basura puesta en un museo quieren verla como una obra de arte”. 

Para Antonio Montiel, el mejor pintor de la Historia es... “Velázquez, sin duda, para mí es lo más grande de la pintura, para mí no se ha superado lo que hizo. Yo me quedo con lo que hizo Velázquez, porque los retratos que hizo del rey de su tiempo, eran maravillosos”. Y el mejor retrato: “El del Papa Inocencio pintado por Velázquez. Del siglo XX me gusta Sorolla. Aunque Sorolla al lado de Velázquez es un cartel de cine”.

¿Y los retratos más destacados de Antonio Montiel?: “Uno de ellos el de la Reina de Inglaterra, después Pepa Flores de mantilla y un Cristo que pinté cuando tenía 20 años, que es un autorretrato”. Aquí termina nuestra entrevista a pie de retrato que va a ser foco de los medios de comunicación y de la sociedad española, por la profundidad de la mirada que ha conseguido resaltar de Felipe VI, y todo por un niño que nació un 30 de agosto de 1964 en el Hospital de San Juan de Dios y que allá donde va, siempre presume de haber nacido en el corazón de Andalucía: Antequera.

Como el caso de Toral, entre otros grandes artistas de nuestra época, alguien cuyas obras deberían de estar expuestas y vistas en la mayoría de los edificios municipales para que contemplemos un museo vivo de un niño que creció enamorado de Marisol, que llamó la atención pintando a las mujeres más destacadas y que nos roba el corazón cada vez que nos regala con un nuevo retrato, ya sea de un rey, de una mujer, o de una imagen devocional de una cofradía, sobre todo malagueña.

 
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