No pudieron aguantarse sin cantar. José León, 'La Macanita' y José de la Tomasa no iban a dejar pasar de largo a los duendes en la XXXIV Noche Flamenca celebrada en la noche de este sábado 10 de agosto en la Plaza de los Escribanos que fue rematada con el baile de Laura Guerra y su cuadro flamenco.

El duende no se ve. El duende se huele y se escucha. Es ese incienso lejano que anticipa el rachear de cuarenta hombres bajo el paso de un Nazareno en plena Semana Santa. Y el público estuvo allí para contarlo. Los espectadores pudieron disfrutar de algunas de las mejores voces del panorama flamenco.

 

 

Abrió la velada el ganador del XXXI Concurso Juan Casillas, el sevillano de Mairena del Alcor, José León, que se mostró encantado con el público, el cual se entregó en cada uno de los ‘palos’ que interpretó el artista junto al guitarrista patricio Moreno, como ya lo hiciera en el Teatro Torcal.

Seguidamente, la cantaora jerezana y ganadora de un Grammy Latino en 2017, ‘La Macanita’ junto al guitarrista Manuel Valencia, abrió el tarrito de la esencia y demostró al público que llenó la Plaza de los Escribanos que con el arte se nace. El duende hacía acto de presencia en Santa María. La de Jerez dejó el listón muy alto para que a continuación el cantaor sevillano José de la Tomasa junto al guitarrista ‘El Perla’ pisaran las tablas del escenario de esta tradicional Noche Flamenca antequerana deleitando al público que se volcó con la artista que agradeció la acogida en esta noche cargada de embrujo.


Luego fue el turno de Laura Guerra y su grupo de baile quienes desplegaron su arte ante la fachada renacentista de Santa María. Como un auténtico torbellino, la bailaora de Vélez Málaga consiguió silenciar con su zapateado al público que se dio cita en la Plaza de los Escribanos. Una puesta de escena que fue ganando luz con cada número que reflejaba emoción y arte en estado puro. Los amantes del flamenco se dejaron seducir y disfrutaron de cada acorde de guitarra, del sonido de los cajones flamencos y del quejío que salía con fuerza del interior de los artistas.


Sin duda una noche para recordar donde todos los artistas levantaron un monumento a ese Patrimonio Inmaterial de la Humanidad como es el flamenco. Más información, edición impresa sábado 31 de agosto de 2019 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).