Los actos por el Centenario de El Sol de Antequera culminaron con la música del antequerano Alberto Alcalá en el patio de la sede de la Real Academia de Nobles Artes de Antequera, antigua Casa de los Laude. 

 

Un lugar excepcional ya que en noviembre de 1789, Carlos IV sancionaba la creación de la Real Academia de Antequera y casi doscientos veinte años más tarde un grupo de antequeranos, encabezados por José Antonio Muñoz Rojas, reconstituyó aquella institución con el afán de volver a convertir a su ciudad en lo que fue durante la Edad Moderna: el referente cultural de la Andalucía de su época.

Así, Alberto Alcalá pudo sentir en la noche del sábado cómo el público asistente se entremezclaba con su música y cómo los acordes de su guitarra y su voz calaban en los corazones antequeranos en el marco de un lugar sin igual.

El acto fue presentado por Alba María León Hervás, redactora de El Sol de Antequera, quien al término del mismo hizo entrega a Miguel Ángel Fuentes, como representante de la Real Academia de Nobles Artes de Antequera, de un reconocimiento.

 

 

Un Alberto Alcalá más cercano que nunca

Este antequerano de 32 años nació en Antequera en 1986 y nunca ha dejado de lado su vertiente andaluza, ni en su arte ni en su persona, aunque los ha nutrido con otros muchos sitios y sus gentes, como Granada, Madrid o Barcelona, lugares en los que ha vivido.

Con su arte supo llegar a cada uno de los allí presentes con sus composiciones adornadas y acompañado por su fiel compañera de viajes la guitarra. 

Este joven, que comienza en el mundo de la música con apenas 11 años, inicia sus estudios de flamenco con el guitarrista Paco de Antequera y finalmente se traslada a Granada para empezar a ofrecer sus primeros conciertos por los bares de la ciudad.

Entre las canciones interpretadas en el acto destacó “Ensayo y Error”, “Lola y Manuel”, “Graná”, “Arenero” o “Migraciones” en las que se respiraba un aire flamenco mezclado con tintes de bossa nova y tango, en definitiva un estilo propio que quedó por definir a juicio del espectador.

Para Alberto Alcalá supuso una cita importante y aprovechando que se encontraba en Antequera para celebrar el también 100 cumpleaños de su abuela no dudó en colaborar con ‘El Sol de Antequera’ y sus actividades por el Centenario.