Juan Carlos Estrada se estrenó al frente de la Plaza de Toros de Antequera con un casi lleno en la corrida de toros de esta Feria de Primavera, donde volvía El Juli y debutaban en el albero, Roca Rey y Ginés Marín, que salieron por la Puerta Grande.

 Se temía por la lluvia y a mediodía, se cubría el coso con plásticos, lo que protegió al albero que se convirtiera en una piscina a la hora de la fiesta, por lo que una vez que cesó el agua, con una media hora de retraso, se pudo comenzar la esperada corrida de toros, que trajo aficionados de todas partes.

Toros de Santiago Domecq, bien presentados, pero dispares en su conjunto en la faena, el que destacó el segundo, “Buscado”, noble y bravo en su conjunto y con vuelta al ruedo, así como el tercero que fue sustituido por el sexto ya que se lesionó la columna en toriles por lo que fue reemplazado antes de salir al ruedo por el sexto.

Julián López “El Juli”: de grana y oro; pinchazo, media estocada y descabello (aplausos); estocada, una oreja (ovación).

Andrés Roca Rey: gris ceniza y plata; estocada, dos orejas (vuelta al ruedo); estocada (aplausos).

Ginés Marín: de azul soraya y oro; estocada, dos orejas (vuelta al ruedo); dos pinchazos, estocada, un aviso (silencio).

 
 

La presentación de Roca Rey y Ginés Marín, requería abrir la Puerta Grande

Único festejo de la Feria de Primavera de Antequera 2018, con estreno de Tauromaquia Siglo XXI de Juan Carlos Estrada al frente de la Plaza de Toros de Antequera con casi lleno y frío, presidida por José Luis Viera, quien como siempre nos tiene acostumbrados, estuvo perfecto al frente de la fiesta.

Tras la espera por la lluvia, El Juli se mostró voluntarioso en Antequera frente a un bello y atípico ejemplar de capa “melocotón” que no terminó de romper y perdió las manos varias veces. Trató de exprimir a su primero, sacándole alguna interesante tanda alternando ambas manos con derechazos y naturales, con la Banda de Música Vera Cruz de Almogía poniendo la música en forma de pasodoble. Perdió las opciones de trofeo en la última suerte matando con un certero descabello tras pinchazo y media estocada. Aplausos.

En su segundo buscó una faena redonda con ganas en el capote recibiendo por verónicas en el sitio, completando con el capote un quite por chicuelinas tras la suerte de varas. Lo intentó con la muleta, probándolo todo, pero sin cuajar alguna tanda sobresaliente debido a los desplantes del toro no le permitieron salir a hombros a pesar de su acierto con una fuerte estocada que le valió una oreja y fuerte petición de la segunda.

Los debutantes lo dieron todo en el primero de sus lotes y cortaron dos orejas

Roca Rey, que debutaba en Antequera tras dos intentos anteriores, se ganó a pulso al público a base de ganas y toreo, recibiéndolo con verónicas rematadas con revolera. “Buscado”, noble y bravo ejemplar, dio buenas muestras de su raza en su encuentro en el caballo, sin perder las manos.

Con la muleta, Roca Rey levantó al público comenzando de rodillas junto a las tablas, ofreciendo una valiente y sobresaliente faena alternando derechazos y naturales destacando, ante todo, cómo se anclaba al albero sin inmutarse.

Una tanda final para el recuerdo, sin estoque, alternando la muleta con la derecha y la izquierda terminó de convencer a un público entusiasmado que terminó ovacionándole con pañuelo en mano pidiendo las dos orejas que se ganó al matar de un certera estocada.

Puso al público en pie, que en algún sector de los tendidos pidió el indulto, pero luego se conformó con las dos orejas, sin pedirle el rabo. Cosas de los espectadores que lo quieren todo en una tarde.

En su segundo, no tuvo la suerte de encontrarse con un ejemplar rajado toro al que poco pudo exprimir Roca Rey aunque trató de “adiestrarlo” en los medios continuamente pero su mansedumbre le terminó por condenar en el refugio de las tablas. Mató de una estocada, consiguiendo los aplausos de la afición, que despidió con algunos pitos al toro.

 
 

Gines Marín recibió discretamente por verónicas, gustándose más tarde por chicuelinas al llevar al toro hasta el caballo. Un quite por gaoneras deleitó a la plaza, que continuaría gustándose con Marín en la muleta con una faena que conjugó temple y valentía de torerísimas maneras comenzando con una tanda de estatuarios a una mano y, cuando el toro comenzó a flaquear, una súbitos pases por manoletinas. Una certera estocada fue suficiente para doblegar a un buen adversario, consiguiendo unas también merecidas dos orejas.

Toreaba al primer sobrero que en su segunda carrera terminó cojo, por lo que tuvo que ser devuelto. Mejorado en el inicio este cambio a un colorado al que sacó una tanda con verónicas a pies juntos, y un templadísimo quite por chicuelinas tras acudir al caballo. Con la muleta, Marín se gustó pese a que “Escrupuloso” no cedía en su afán por no terminar de envestir. Se refugió en tablas, momento en que asestó varios pases y desplantes. Mató tras un aviso de dos pinchazos y estocada. Silencio. 

El Juli se fue, tras saludar, aplaudido por el público, y Roca Rey y Ginés Marín salieron a hombros, tras dar la vuelta al ruedo, donde la Policía Nacional destacó por la organización en el callejón y el pasillo que se abrió para la salida de los triunfadores.

Éxito de la primera feria de Estrada en solitario, con un fin de semana intenso de actividades taurinas y poniendo ya el reloj para ls carteles de la Real Feria de Agosto de Antequera de 2018. 

 
 
 
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