En el mundo del espectáculo dicen que está todo inventado, que hay que buscar mucho para encontrar algo que te mueva el corazón, que te haga irte a casa y haber tenido la sensación de estar en otro mundo: se equivocan.
El dramaturgo cordobés Juan Carlos Rubio ha conseguido llegar al espectador gracias a ‘Sensible’ y todo apoyado por una puesta en escena estudiada al detalle con dos almas excepcionales: Kiti Mánver y Chevi Muraday.
 
Dos interpretaciones duras y estremecedoras, llenas de sensibilidad y de puro músculo dramático, una obra de arte en toda regla. Se colgó el "no haya billetes" en el Teatro Torcal de Antequera, en la interpretación de la obra en la noche del sábado 2 de diciembre, dentro de las actividades del Centenario de El Sol de Antequera, en una función a beneficio íntegro de la Asociación Española Contra el Cáncer.
 
Desde la tarde del viernes, el camión de Rovima Producciones empezaba a descargar en el viejo teatro, el escenario que dejó pequeño el conjunto histórico. Se aproximaba una gran noche de teatro.
 
Durante el sábado por la mañana, se quedó todo preparado, para que a primera hora de la tarde Kiti Mánver y Chevi Muraday pisaran la madera del escenario para preparar la función.
 
  
(Reportaje fotográfico, Raúl Pérez para El Sol de Antequera) 
 
 
 
 
 
 
 
 
   
 
 
 
 
 
 
 
 
Empieza el drama del amor con una genial interpretación de Kiti Mánver y una plenitud conjunción de Muraday con su danza hecha teatro
Se trata de una adaptación de “Veinticuatro horas en la vida de una mujer sensible” de la autora francesa Constance de Salm de 1824, una novela epistolar que narra cómo una mujer aristócrata movida por los celos hacia su joven amante, decide escribirle en 24 horas hasta 46 cartas.
 
Ahora Rubio trae la historia al Nueva York de 1959, cuando Constance –nombre que el directo da a la protagonista homenajeando así a la autora del libro– ve marcharse a su amante con otra mujer.
 
La protagonista está interpretada por nuestra actriz antequerana, Kiti Mánver, con la que disfrutamos de una noche única con su versatilidad, transformación arrastrada por la pasión, por los celos que van en aumento y que la llevan al límite de su propia vida.
 
Sublime el momento en el que se coloca delante de él y coloca su mano dentro del abrigo del compañero, donde las almas se funden en un mismo sitio, pese a estar en dos momentos separados por el tiempo y el espacio.
 
En la otra parte, su enamorado, el bailarín Chevi Muraday, que en esta ocasión se adentra en el mundo de la palabra para dar cabida a esa forma ‘sensible’ de aceptar las dudas de su amada.
 
Su danza, movimientos y la piel del personaje, convierten a Muraday en esencial para la comprensión de esta profunda obra que sorprende en cada una de sus representaciones por todo nuestro país.
 
Durante la interpretación, ambos se funden en el espacio, donde la voz de Mánver se encuentra con el movimiento de Muraday. Consiguen emocionar al público, muy respetuoso, atento a cada detalle, rompiendo la fría noche con un lamento cuando llega el desenlace final. 
 
"¡Gracias, paisanos!", exclamó la actriz de la tierra al recibir la fuerte ovación del público, que le brindó una tercera en los camerinos, al agradecerle la Asociación Española Contra el Cáncer contribuir con este acto cultural promovido por El Sol de Antequera dentro de su Centenario.
 
Fueron felicitados además por el alcalde Manuel Barón, la teniente de alcalde de Turismo Belén Jiménez y el delegado provincial de la Junta de Andalucía en Málaga, José Luis Ruiz Espejo. 
 
  
 
 
 
 
  
 
 
Más información, edición impresa sábado 9 de diciembre de 2017 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).