Antequera posee el
paisaje kárstico más bello e impresionante de Europa: El Torcal
de Antequera. Se compone de más de 17 kilómetros cuadrados de
rocas calizas que se agrupan, funden y forman un paisaje único, divino,
soberbio, sin comparación alguna: una de las más bellas obras que haya
creado la naturaleza.
Su origen se traslada
a más de cien millones de años, cuando los materiales calizos por debajo
del mar se elevaron hasta 1.300 metros sobre el nivel del mar, constituyendo
una paraje en el que el agua y el viento junto a la erosión de las rocas,
han compuesto un paraje sin precedente, siendo necesario estar en él
para poder contemplar su belleza.
En 1929, El Torcal
fue declarado «Sitio Nacional de Interés Nacional» y en 1978, «Parque
Natural».
A través de las rutas
turísticas por las que se puede adentrar en sus entrañas, se combinan
formas de piedra que se asemejan con personas, animales, castillos,
templos, objetos religiosos como cálices, artilugios como unos prismáticos
o tornillos.
Junto a las misteriosas
figuras surgidas del conjunto de piedras, el silencio envuelve a todo
el conjunto, a veces interrumpido por el eco del espectador o por el
sonido de la fauna o el colorido de su flora.