No todos los días tenemos la ocasión de hablar con un historiador, con alma de arqueólogo, y que conoce ‘al dedillo’ el pasado de Antequera y Málaga. Carlos Gozalbes Cravioto empezó a trabajar como profesor de EGB, después sacó las oposiciones de instituto y, a punto de jubilarse estuvo como profesor asociado en la Universidad de Málaga. 

Dejando a un lado su parte más “profesional”, también se ha dedicado en sus ratos libres a la prospección arqueológica. De hecho, él descubrió el Cortijo de las Mezquitas, del que más adelante hablaremos. Su especialidad es “relacionar la prospección arqueológica con la historia, algo de lo que hay pocas cosas hechas.
 
El Cortijo de las Mezquitas, gracias a Gozalbes
El profesor descubrió el Cortijo de las Mezquitas, yacimiento situado entre Antequera, Campillos y Sierra de Yeguas. Gozálbes nos cuenta: “El tema del Cortijo de las Mezquitas surge a finales de los 70. Estaba haciendo prospecciones para el desarrollo de mi libro sobre la Vía Romana de Málaga. Allí, en el Cortijo, hay un extensísimo yacimiento romano, estuve por allí, vi el edificio y me impactó por fuera”.
 
El profesor confirmó que no se trataban de sillares reutilizados, “aquello era de entera planta y estuve años y años pasando por allí para ver si había alguna posibilidad de entrar”. Años más tarde, “me lo encontré abierto porque habían entrado allí para robar tejas y entré. Descubrí que aquello era una gran mezquita, un monumento increíble y maravilloso”.
 
Una construcción que es “única: los restos que hay allí de mezquita son más antiguos que lo que se aprecia de la Mezquita de Córdoba. Es, posiblemente, incluso anterior a alguna de las obras de la Mezquita de Córdoba de época Califal. Posiblemente esto sea de principios de la época Califal. Eso tiene de especial para nosotros”.
 
En el siglo IX, “que es cuando se supone que se hizo, allí realmente no había nada. El yacimiento que hay junto a la mezquita es romano y practicamente no hay medieval. Aquello tuvo que tener muy poca población”. ¿Pero por qué se encuentra allí, en mitad del campo?: “Pienso que la mezquita fuese fundacional, igual que ocurrió con Murcia, que se inició con una mezquita. Primero se hacía la mezquita y después el mercado y de ahí surgía la ciudad”.
 
Otra particularidad que tiene el Cortijo de las Mezquitas es que la construcción, en su época, “no se terminó. Por ejemplo, no aparecen restos del alminar, no se terminó de construir porque la ciudad fue un fracaso. No vino nadie a vivir”. Pese a no estar terminada, “se le dio uso constante, incluso hasta usos raros... Creo que se utilizó incluso en la época en la que Estepa estaba en manos cristianas y Antequera en manos musulmanas. Se usó casi de acuartelamiento de fronteras. Creo que hasta hubo una destrucción intencionada, precisamente para que no se usase por alguno de los bandos”. Igualmente, el experto señala que quizá fue “la mezquita mayor de una serie de poblaciones que hay alrededor”.

¿Reconstruir el Cortijo de las Mezquitas?
Numerosos expertos en arqueología apuestan por reconstruir y devolver esta construcción a su máximo esplendor, aunque Gozalbes cree que “viendo las reconstrucciones que estoy viendo, soy partidario de que no. No que se reconstruya, pero que se consolide y se arregle para que no se deteriore más. Ahora quizá estamos en una época donde se está haciendo verdaderas barbaridades con los monumentos históricos, sería deseable esperar un tiempo y cuando tengamos asentado el cómo reconstruir los monumentos históricos, entonces hacerlo”.
 
La ciudad de Antequera en la época musulmana
No perdemos la ocasión para preguntar al profesor universitario sobre la historia de Antequera, más concretamente sobre la época musulmana, que bien conoce el arqueólo. Gozalbes destaca que Antequera “tuvo mucha importancia, sobre todo la parte urbana, sin embargo, en lo que respecta al campo, al término, tenía menos importancia porque normalmente la riqueza agrícola es fundamental en el mundo musulmán era la de regadío. Esto eran unas tierras de secano y estaban bastante despobladas. Antequera como capital de una inmensa zona, estaba bastante despoblada para la extensión que tiene, pero tenía muchísima importancia como centro neurálgico de un extenso territorio”.
 
En lo que respecta a su fortaleza, subraya que es “muy grande porque sería la capital de un gran territorio, en el cual las limitaciones más cercanas sería Archidona”. Aunque el Castillo de Papabellota sea el “central”, también “hay una infinidad de castillos pequeños de defensa de fronteras, pero sin embargo se podía considerar que Antequera era la cabeza de todos ellos”. De aquella Antequera musulmana queda “el castillo y poco más, porque la ciudad ha crecido sobre la Antequera musulmana y ni siquiera ha quedado casi nada”.
 
Una Antequera a la que Gozalbes añadió el Cortijo de las Mezquitas con su descubrimiento, aumentando su pasión por la arqueología y la historia. Más información, edición impresa sábado 4 de noviembre de 2017 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).