La iglesia de Santo Domingo ha acogido en la tarde de este viernes 22 de marzo la presentación de los nuevos faroles procesionales del trono del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, restauración de la túnica de la palma del Niño Perdido y el manto azul procesional de Nuestra Señora de la Paz de la Cofradía de ‘Abajo’ en un acto conducido por el vicemayordomo de la Cofradía, Frnacisco Félix Jiménez Zurita.

Por un lado, se rehabilita y restaura patrimonio textil, concretamente la Túnica de Palma del Niño Perdido, (siglo XVIII, Rococó) y el Manto Azul de Nuestra Señora de la Paz por parte del taller de restauración Santa Conserva(hacia 1880, bordada en la casa de la calle Carrera de Madre Carmen de la camarera, Carmen González del Pino), utilizando técnicas de intervención vanguardísticas que suponen un respeto a los bienes históricos.

De otro, se incorpora nuevo patrimonio, acrecentando el acervo mobiliario, significando un importante paso más en la terminación del trono del Dulce Nombre de Jesús Nazareno al disponer de los cuatro faroles de plata de ley y bronce cuya concepción dentro del propio paso, diseño pormenorizado y sentido teológico y cultual responden a la tradición propiamente antequerana y la identidad más propia de la Cofradía de Abajo.

Las piezas que hoy se han presentado suponen la culminación de un largo camino que, gracias a varias familias cofrades y devotas de los Sagrados Titulares, ha visto por fin su terminación. Sin duda, en la finalización de este largo proceso han sido clave las figuras de donantes como Purificación Vidaurreta Blázquez y de Carmen Bueno Pérez y su difunto esposo, José Quintana Aranda, quienes forman parte ya indeleble de la historia de la Archicofradía por sus generosas donaciones.

Por último, los faroles que se estrenan este año, obras salidas del taller de Orfebrería Triana, realizadas en su obrador con base en los dibujos de Sánchez de los Reyes, bajo la dirección de Juan Borrero y su hijo Juan Antonio, y la ejecución material a cargo éste último y el equipo de oficiales que integran dicho taller, conforme el seguimiento y concreción en sus detalles e iconografía de Juan Félix Luque de Gálvez.

Las obras, elaboradas en plata de ley y bronce, se emprendieron en una primera fase en el año 2016, estrenándose los pies de los faroles la siguiente Semana Santa; elementos estos que, a su vez, tienen el uso alternativo de candeleros para cultos, mediante el acoplamiento de los correspondientes platillos y mecheros. 

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