Tras la novena del 30 de agosto al 7 de septiembre y la oración en la víspera, la imagen patronal se trasladó en Rosario de la Aurora a las 8 de la mañana desde su templo en calle Infante don Fernando hasta el parroquial del Carmen de Antequera.
A las 7,30 horas de la mañana, las campanas y los cohetes avisaban de la pronta salida a las 8, como así fue. Los guiones de la Esclavitud de los Remedios y de la Cofradía de la Soledad (portados por sus máximos responsables Juan Manuel Díaz y Salvador Cruzado) abrían el cortejo.
 
Seguidamente la Virgen, portada en pequeñas andas, turnándose seis hermanacos entre el pueblo presente y dirigidos por su hermano mayor de insignia Justo Moreno. Tras Ella, Gerardo García Sobrino rezando el Rosario y el Coro de la Hermandad del Rocío, con su hermano mayor Emilio Córdoba al frente, cantando a la Virgen.
 
Recorrieron Infante don Fernando, San Agustín, Rey (con parada ante la puerta de las monjas de Nuestra Señora de Loreto), Tintes, Coso Viejo, Nájera, Cuesta de Zapateros, Río y Plaza del Carmen donde se montó en un bajo particular, un altar con un estandarte de la Virgen de la Soledad.
 
Al entrar al templo, la Virgen se “encontró” con la Virgen de la Soledad en su capilla y se dirigió al Altar Mayor, donde el arcipreste padre Antonio Fernández rezó y vitoreó a la Patrona la llegar a su parroquia, antes de la misa vespertina.
 
 
 
 
 
 
Más información, edición impresa sábado 9 de septiembre de 2017 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).