La Cofradía del Santo Entierro concluyó las procesiones del Viernes Santo en Antequera, en un día espléndido sin tener que temer por el mal tiempo, donde tras el paso de las dos primeras cofradías, distanciada y con las luces apagadas, procesionó la Cofradía de la Soledad del Barrio del Carmen.
Salida a las 22,30 horas tras oración e inicio de la formación del cortejo procesional con luto en la procesión por la pérdida de la camarera que fue de la Virgen, doña Blanca Cerezo de Luna, a quien le releva su hija.

Primero la Cruz Guía con Francisco Sierras Palomo al frente de la misma, seguida de penitentes y la Urna del Santo Entierro, al frente de la misma, Jesús Cantos Ruiz.

Por último, cerraba el cortejo de la Virgen de la Soledad con Juan Navarrete Domínguez de hermano mayor y la capilla musical de la Escuela Municipal de Música (EMMA).

Ordenado paso por la Cuesta de los Rojas y Calzada, con nutrida presencia de personas en las aceras. Luces apagadas en las calles, salvo algún cruce y la Cuesta Zapateros y Río para facilitar la subida de los tronos y el paso por la estrecha calle.
 
A las 3,05 de la madrugada, la Virgen de la Soledad regresaba a su templo, entrando por la puerta de la casa hermandad. Finalizaban las procesiones del Viernes Santo, donde lució cada una por su cuenta, faltando más unión y coordinación por el bien de las tres y de la Semana Santa de Antequera. 
 
 
 
 
  
 
  
 
 
  
 
 
 
 
  
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
    
 
 
 
 
 
 
   
 
Más información, edición impresa sábado 22 de abril de 2017 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).