La Cofradía del Consuelo de Antequera despedía una nueva Semana Santa en torno a las 2 horas de la madrugada, en una concurrida Plaza de San Pedro donde cientos de personas se agolpaban a las puertas de su iglesia para recibir los tronos del Cristo de la Misericordia y la Virgen del Consuelo.

Sin duda, se trata de uno de los momentos más significativos de la procesión, junto con el tradicional acto de "correr la Vega" que cada año efectúa esta Cofradía, junto con la de los Dolores, y las de "Arriba" y "Abajo" que procesionan el Viernes Santo.

La vega, concurrida, rápida, sin problemas, ya que se corrieron la una tras la otra, lo que evitó que los que iban con el Cristo pudieran bajar y subir también con la Virgen.

Hubo encuentro final en San Pedro entre los sagrados titulares del Consuelo que se encerraron al son del Himno nacional, y recibieron los vítores de los allí presentes.