Las vegas de los tres tronos de la Cofradía del Socorro dieron paso a momentos de emoción tras el duro esfuerzo realizado. El primer trono en llegar al Portichuelo fue el de la Cruz de Jerusalén, que lo hacía a las 0:48 horas. Dos minutos más tarde lo haría Jesús Nazareno ayudado por el Cirineo, con un emocionado hermano mayor de insignia Juan Antequera que fue enseguida arropado por su familia. A las 0:56 horas la Reina del Portichuelo hacía acto de presencia para arropar a la "insignia" de su cofradía y a su Hijo, en una emotiva llegada en la que Francisco Marín fue felicitado y abrazado por hermanacos y directivos.

Posteriormente, los tres tronos se desplazaban a la entrada trasera de la iglesia de Jesús para entrar en el templo. El primero en hacerlo fue el paso de la Virgen del Socorro, que se despidió antes de sus devotos meciéndose al son de la marcha "Socorro, Reina del Portichuelo". A continuación entraría la Santa Cruz de Jerusalén, aupada a pulso por sus hermanacos en un último acto lleno de sacrificio y entrega. El último trono en entrar fue el de Jesús Nazareno en torno a las 01:30 horas, mientras los Regulares interpretaban el himno nacional. Cierre a un Viernes Santo en el que el hermano mayor de la archicofradía, Antonio Cabello, destacaba como muy positivo el hecho de haber adelantado la salida, facilitando así la presencia de más devotos y confirmando que se marca así la línea a seguir dentro de los próximos viernes santos.

La Cofradía de "Abajo" terminó su procesión del Viernes Santo con sus vegas y los "encuentros-despedidas" con la Virgen del Socorro.

Un año, donde no vino la Infantería de Marina, y en el que la Virgen de la Paz lució su saya de tisú de plata, así como uno de los mejores adornos florales de nuestra Semana Santa en todo el conjunto.

En cuanto a las vegas, muchas caídas, entre ellas de un directivo y del hermano mayor de la Virgen de la Paz, quien se desvaneció al llegar a la parte alta de la cuesta, recuperándose instantes después.

El adelanto de la hora de salida y el buen tiempo animó a la gente, como hace años que no se recuerda, a salir a la calle en todo el itinerario, incluso en Infante don Fernando, la más despoblada de los últimos años, incluso de la mayoría de días de esta Semana Santa.

A las 1 de la madrugada, descansaban ya los cuatro tronos dentro de la basílica.

La Cofradía de La Soledad ya se encuentra en su templo, la iglesia del Carmen, tras realizar su estación de penitencia por las calles de Antequera, adelantando su llegada algunos minutos puesto que estaba prevista para las 1,45 horas y finalmente el encierro se ha producido en torno a las 1,15 horas.

Tras una espectacular subida de la Virgen de la Soledad por la Cuesta de Los Rojas, el cuerpo procesional enfilaba por El Carmen con destino a su templo, rodeado de un silencio absoluto, bajo la atenta mirada de los fieles devotos que aguardaban en la plaza.

El respeto y el sentimiento de devoción han marcado toda la procesión, así como la entrada de ambos tronos que ha sido rápida, ordenada y en silencio.

La Cofradía de "Arriba" salía a las 19 horas de este Viernes Santo de 2010 en Antequera, con la particularidad que al adelantar el horario veraniego y el de su salida, la luz del sol de nuestra ciudad le ha acompañado desde su salida hasta la entrada en la calle del Rastro, originando unas imágenes increíbles.

Ha sido impresionante la cantidad de gente que le ha acompañado en su salida y llegada a la Plaza de San Sebastián.

Al final, Juan Antequera y Francisco Marín se han podido despedir de sus hermanacos y de sus imágenes, saliendo al frente del Nazareno y la Virgen del Socorro.

La Cofradía de la Soledad ya se encuentra en la calle tras efectuar su salida, con luz del día, a las 19,30 horas de la tarde de este Viernes Santo en Antequera. Este año como novedad, la Virgen de la Soledad recupera su palio tras haber procesionado sin él desde el año 2007, un palio que ha sido restaurado por las monjas dominicas. Otra novedad de este año es que esta Cofradía, la del santo Entierro, vuelve a salir la última, tras adelantar las demás su hora de salida.

A las 19,30 horas se abrían las puertas de la iglesia del Carmen para dejar salir el cuerpo procesional encabezado por la Cruz Guía, muy ordenado y acompañado de marchas fúnebres interpretadas por un trío musical compuesto de clarinete, un fagot y un oboe. Seguidamente aparecía el trono del Cristo Yacente portado por 62 hermanacos y guiado magistralmente por el Hermano Mayor del trono, Eduardo Villalón.

A continuación, aproximadamente a las 20 horas, se debaja ver la Virgen de la Soledad, llevada por 52 hermanacos a las órdenes de Javier Lara Astorga, también muy ordenada, en silencio, y efectuando un lento "arriba".

Así, el cuerpo procesional emprendía su recorrido por la calle del Río hasta llegar a la Plaza de San Sebastián, desde donde ATQ Radio-Televisión les ha ofrecido el directo a su paso por calle Encarnación.

 

A las 18:37 minutos se abrían las puertas de la Basílica de Santa Domingo, lugar desde el que la Cofradía de "Abajo" comenzaba su estación de penitencia abriendo el Viernes Santo antequerano. Ligero retraso en la salida motivado por el paso del desfile de "Arriba" y la imposibilidad de comenzar a formar el cuerpo procesional en la cuesta del Viento.

Tras ello salen los niños hermanacos y los hermanados guiones de la Cofradía de la Paz y la del Rosario. Todo preparado dentro de la basílica para que el Niño Perdido salga tan sólo dos minutos más tarde cubriéndole un cielo azul totalmente despejado. Tras ello harían lo propio Dulce Nombre y el Cristo de la Buenamuerte, el cual tuvo un emotivo arriba puesto que el hermano mayor de insignia, Antonio Carrasco Orellana, cedió el privilegio a su padre, "perpetuo" hermano mayor de la cofradía en un detalle oportuno, justo y acertado.

Y por último, la "señora" de la Paz salía esplendorosa a eso de las 19:17 horas. Insistimos en el término "señora" puesto que hacía gala a tal calificativo por su belleza, finura, elegancia y sencillez entre las que destacaba su distinguida saya blanca. Emocionantes las subidas por las escalinatas de la plazuela de Santo Domingo, la Virgen de la Paz tuvo que dar un largo "tirón" para incorporarse al resto de la procesión que enfilaba ya Encarnación cuando la Madre aún estaba en su plaza.

La Cofradía de Servitas ha terminado su procesión del año 2010, a las 3 de la madrugada de la noche del Jueves al Viernes Santo, en el año que ha destacado por la adaptación de la peana del camarín al trono del Señor Caído.

Con 45 minutos de adelanto, llegaron a la Cruz Blanca, donde se despidieron del Consuelo, tras saetas en la capilla-tribuna. Seguidamente siguieron por la calle San Pedro, para llegar a las 2,15 horas a la Plaza de Santiago. Allí se dispusieron a "correr las vegas" por los Cerretes, sin ningún percance. Luego bajaron y llegaron al templo, siendo la última en entrar la Virgen de los Dolores a las 3 de la madrugada.

La Cofradía del Consuelo de Antequera despedía una nueva Semana Santa en torno a las 2 horas de la madrugada, en una concurrida Plaza de San Pedro donde cientos de personas se agolpaban a las puertas de su iglesia para recibir los tronos del Cristo de la Misericordia y la Virgen del Consuelo.

Sin duda, se trata de uno de los momentos más significativos de la procesión, junto con el tradicional acto de "correr la Vega" que cada año efectúa esta Cofradía, junto con la de los Dolores, y las de "Arriba" y "Abajo" que procesionan el Viernes Santo.

La vega, concurrida, rápida, sin problemas, ya que se corrieron la una tras la otra, lo que evitó que los que iban con el Cristo pudieran bajar y subir también con la Virgen.

Hubo encuentro final en San Pedro entre los sagrados titulares del Consuelo que se encerraron al son del Himno nacional, y recibieron los vítores de los allí presentes. 

La sorpresa de este Jueves Santo ha sido el "encuentro" ante la iglesia patronal de Santa Eufemia, ya que se han unido los cinco tronos, algo inusual, pero que ha sido posible en la Semana Santa del Sexto Centenario.

Las tres imágenes de Cristo han esperado en la Cuesta Archidona, y las Vírgenes se han encontrado ante la puerta de la iglesia de Santa Eufemia. Entre vítores, marchas procesionales y abrazos, las Monjas Mínimas han rezado al Señor y a la Virgen a su paso por la puerta.

La Cofradía de Servitas ha cerrado las salidas de las procesiones del Jueves Santo, con la suya a partir de las 20,30 horas de hoy en Antequera.

Ha llamado la atención de la peana de camarín del Cristo Caído, que la ha llevado extraordinariamente de nuevo, tras su restauración, siendo la última vez que la llevó en 1955.

Los diferentes templos y parroquias de Antequera han comenzado hoy Jueves Santo los Oficios del Triduo Pascual, que se desarrollarán hasta la Vigilia Pascual, donde se celebra la resurrección de Cristo.

El padre Mundina, que ha venido para el Mayor Dolor, está celebrando los de Santa Eufemia, junto a los padres trinitarios, en el año tan especial del Sexto Centenario.