Anoche (por el día de la presentación) asistimos a la presentación del libro Callejeando por Antequera, de José Luis Sánchez-Garrido y Reyes en su casa de Calle Merecillas. Se me ensanchó el alma, ¡cada rincón de la casa tenía su vida! Era la casa de sus padres que ellos han ido cuidando y mimando para hacer de ella un lugar querido y precioso.

 

No voy a describirla, hay que verla y vivirla. Yo subí hasta la inmensa biblioteca, que me cautivó.  Recorrí preciosas estancias una a una con deleite. Los dormitorios con camas antiguas, recoletas.  La cabina telefónica antigua, el cuarto de los niños… las salas bajas antiguas,magnificas con vitrinas y objetos preciosos y bajé a la cocina enorme y hermosa.

 

Junto a ella el patio con las plantas hasta de tres o cuatro metros, refrescante y cuidado. En la cocina y el patio tuve el placer de encontrarme con personas que no había visto en años. María Teresa, Eufemia. Cuando bajé ya estaban todos esperando la presentación del libro de lo que se encargaron Salvador Casaus y Juan Benítez, con gran acierto. El marco era idílico, el patio, todas mis amigas sentadas, en un gran diván, la prensa y el fotógrafo a dar cuenta del solemne acto. Me quedé de pie por tardona, al lado de Alfonso.

 

Era un lujo, acabada la presentación tomo la palabra el autor y se hizo el silencio. Nos habló y divirtió con sus graciosas ocurrencias en el marco incomparable de su patio. Después tomó la palabra el señor alcalde y lo hizo con palabras acertadas y desde el cariño. Después de los repetidos aplausos, los camareros nos sirvieron exquisitos manjares.

 

Disfruté de ellos y de las tertulias con personas variopintas. No, José Luis, no fue una presentación al uso, supiste rodearte de personas interesantes, conocí a tu hijo, y Trini, tu Trini, estaba en todas partes, guapísima. Te aplaudí, te aplaudíTu hermana Mely, preciosa, estaba a mi lado y junto a mi Alfonso mi marido elegante y guapo estuvo sin perderse un detalle. Ya he leído tu libro y disfrutado leyéndolo. Eres grande José Luis, todos mis aplausos.


LOLI CARMONA