"Alcohol: una muerte"

Ésta es la historia de una niña que casi pierde a su abuelo. Cuando su abuelo era joven, empezó con el alcohol, él tenía una mujer y seis hijos, cinco niños y una niña. Él siempre salía y se iba a un bar y todo el dinero que conseguía lo usaba para beber y beber cada vez más. Cuando llegaba a su casa borracho a veces le hablaba mal a su mujer y  sus hijos lo pasaban mal por verlo en ese estado.

Hubo un año en el que su mujer le dijo que le diera dinero para comprarle los regalos de Navidad a los niños y él le dijo que no, que no tenía nada, porque se lo había gastado todo en el bar, pero al final su mujer consiguió comprarle los regalos (¡no sé cómo!).

Su mujer trabajaba limpiando casas y la hija mayor tenía que hacer la comida a sus cinco hermanos pequeños, el más pequeño era él que se comía el último postre que quedara en la nevera.

Poco a poco sus hijos fueron creciendo y tuvieron hijos, el abuelo fue intentando dejarlo con ayuda de su familia pero le costó mucho y volvió a recaer. Sus hijos fueron teniendo más hijos y el abuelo se fue recuperando, le costaba porque es difícil, él perdió a varios amigos suyos por culpa del alcohol.

Él se fue dando cuenta de lo malo y peligroso que es el alcohol.

Cuando nació su primera nieta, él ya estaba bien por suerte, a medida que su nieta crecía, él maduró mucho y aprendió que el alcohol es malo, así que cuando su nieta cumplió los doce años le explicó lo malo que es, que hace mucho daño a las personas y que las separa de su familia.

Su mujer y sus hijos estaban muy felices por él porque ya estaba bien y lo único que quería es el bien para su familia y amigos.

Alba Cruz Sánchez, de La Salle-Virlecha