La mayoría de niños como yo nacen con todo lo que nuestro cuerpo necesita, pero a veces algunos no tienen todo lo que su cuerpo necesita. Para mí eso es la discapacidad, algunas de las cosas que para mí son fáciles de hacer son más difíciles para los niños discapacitados. Pero en mi colegio he aprendido que con nuestra ayuda y con su gran fuerza quieren seguir intentándolo y trabajando para conseguirlo. Porque simplemente necesitan un poco más de ayuda para conseguir algunas cosas, pero tienen habilidades y cosas únicas que los demás no tenemos porque son personas muy especiales. También he aprendido que no tienen ninguna diferencia conmigo, que son personas que como yo tienen que tener sus amigos y gente que los quiera y que todos somos diferentes, pero a la vez iguales y por eso nunca hay que dejar a nadie de lado sean las que sean nuestras diferencias. Porque una de las cosas más bonitas que he visto es el cariño y cuánto te enseñan y agradecen las personas que saben que necesitan un poco de ayuda y ven que les dedicas tu tiempo.
 
Yo conozco a una persona con Síndrome de Down que es muy cariñosa y amable con las personas, siempre que la veo me saluda y si tiene algo que me guste o me pueda dar siempre me lo ofrece. Aunque imagino que al principio cuando te dicen que una persona de tu familia tiene discapacidad es difícil, al final lo asumes y te das cuenta de lo maravillosa que es esa persona, de lo que aporta, de la alegría y de las ganas de vivir que tiene y que siempre te saca una sonrisa. Esa persona sabe que es diferente, pero se esfuerza para hacer lo mismo que los demás y quiere tener un futuro igual que el nuestro. También me parece un gran ejemplo a seguir los padres y familiares que luchan por dar todas las posibilidades para que consigan lo que quieren y que se dediquen totalmente a esa persona al principio, para enseñarle todo lo que pueden y después puedan seguir viviendo como el resto.
 
Pienso que a los niños de mi edad, se nos debería de enseñar cómo comprender, ayudar y tratar a estos niños especiales porque no veo justo que haya personas que desprecien o dejen de lado a alguien solo porque a simple vista parezca que no puede hacer lo mismo que los demás. Me alegro y estoy orgulloso de estar en un colegio que ayude a estas personas para que cuando seamos grandes puedan seguir haciendo lo mismo que yo y que nadie ni nada se lo impida. Y de que en mi colegio podamos convivir, compartir y aprender con niños discapacitados. Me gustaría que en los colegios hubiese más gente especializada para estos niños y que cuando acaben el colegio sigan pudiendo ir a centros donde los preparen para que una vez que sean mayores puedan encontrar un trabajo y puedan hacer todo lo que una persona sin discapacidad puede hacer.