Pasada la tormenta llega la calma (espero), una vez pasadas la elecciones de la Cofradía de la Pollinica quiero hacer público el motivo de por qué me fui de la misma, no quiero buscar ni culpables ni víctimas, sólo que como en un equipo de fútbol cuando no va bien el que se va es el entrenador, pues eso mismo me ha pasado a mí.
 
Desde hace tiempo los problemas internos cada vez se acuciaban más, en una reunión celebrada antes del Domingo de Ramos con presencia del Párroco lo dije: o cambiamos o dimito, pasado un tiempo y viendo que al revés cada vez era más insostenible la situación tomé la decisión de dimitir. ¿Una decisión sencilla? pues no. No fue sencilla dejar mi Cofradía a la que tanto tiempo he dedicado, no ha sido ni es fácil.
 
Aunque pueden pensar que ha sido lo más fácil, me voy y que otros se coman los problemas… Al final el tiempo pone a cada uno en su sitio, desde que dimití he escuchado toda clase de comentarios sobre mí y sobre mi decisión, por respeto a los cofrades no he querido entrar en debates y chismes que es al final en lo que convierte todo chismes y más chismes.
 
Sí dejé de ser presidente de la Pollinica, pero no renuncié en ningún momento a seguir de hermano mayor del Trono de Jesús Orando en el Huerto, desde aquí quiero hacer saber a todos sus hermanacos y a todos los cofrades que si no sigo, no es por mí, sino porque la nueva Junta así lo ha estimado y ha prescindido de mí. Al nuevo Hermano Mayor le deseo suerte y sabe que mi apoyo lo tendrá dentro y fuera del Trono.
 
Agradecer las muestras de afecto que he recibido desde que dimití y a las personas que siempre han estado a mi lado.
Espero poder seguir disfrutando como hermanaco, debajo de mi Señor y disfrutar de la vida junto a mi familia.
Soy Pollinico de corazón, no de guión. ¡VIVA LA POLLINICA!

AGUSTÍN GÓMEZ VALLE,
Ex hermano mayor 
de la Cofradía de La Pollinica