¿Qué presumimos de democracia? ¡Venga ya! El artículo 14 de nuestra Constitución para algunos es un puro espejismo. Fui denunciada por una empleada infiel después de 34 años, cosa que hizo a mis espaldas hasta el punto de celebrarse un juicio sin yo haber sido citada (en el que se reclamaban nóminas ya cobradas) no pudiendo asistir ni a conciliación ni a juicio, del que tuve noticias una vez ya celebrado en el Juzgado de lo Social número 2 de Málaga desde donde no se ha admitido ni uno solo de los pocos recursos que a duras penas he podido presentar e incluso he recibido críticas por ejercer los derechos, que aunque dudo, supongo que me asisten, eso se llama persecución. 
 
He acudido a cargos oficiales e institucionales ¡para nada! Todos están acomodados cobrando un buen sueldo a final de mes y ni se inmutan ante la injusticia, se creen seres superiores e intocables poseedores de la verdad plena y absoluta y lo mas preocupante es que en verdad lo son puesto que su palabra es artículo de fe aunque mientan. Cuando vemos en los medios lo que está pasando en la respetada Venezuela nos llevamos las manos a la cabeza porque se pisotean los derechos de las personas y el respeto que supuestamente se les debe, pero si aquí es igual o peor, si no a las pruebas me remito y tengo más que sobradas; ahora, eso si, aquí hay que guardar la imagen, yo te cubro las espaldas, tú me las cubres a mí, los dos nos ponemos una medalla y así se piensan que tienen ganada a la ciudadanía a la que exprimen cual ganado hasta sacarle los higadillos y encima se crecen. 
 
Por desgracia no es éste el único caso que vengo padeciendo pues por una herencia de 50.000 euros llevo pagado en costas más de 120.000 euros y se me habían abierto respecto al mismo tema y en el mismo Juzgado de Antequera 21 procedimientos distintos, cosa que supe al cambiar de abogado, para que vean como “funciona” el sistema. (...)
 
Ojo, señores Jueces y Fiscales con los que figuran en sus filas, que no todo el mal y la corrupción está en la política, que los ciudadanos bien que lo sufrimos. No descarto la posibilidad de acudir a Tribunales fuera de nuestras fronteras aunque sólo sea por comprobar si por ahí es igual que en España. ¿Resentimiento? No, realidad. Señor director, tengo archivo para una enciclopedia completa.