Comenzó por fin el día esperado por todos los amantes del deporte en Antequera, comenzó la XXXV Copa del Rey de Balonmano en Antequera, este miércoles 17 de marzo, con la disputa de los dos primeros partidos de cuartos de final.

En estos encuentros primero jugaron CAI Aragón y Ciudad Real, ganando los manchegos por 21 a 24; y en segundo lugar se enfrentaron Valladolid y Reale Ademar ganando los leoneses por 26 a 28; por tanto el próximo sábado 20 de marzo a las 16 horas se verán las caras en la primera semifinal en el Pabellón Fernando Argüelles. Analizamos a continuación cada uno de los partidos.

El CAI dio la sorpresa muchos minutos… pero al final se impuso la lógica CAI ARAGÓN, 21; BALONMANO CIUDAD REAL. 24. Los aragoneses sorprendieron, de salida, al todopoderoso Ciudad Real, que llegó a estar por debajo del CAI, en los 7-4 y 8-5, porque Mariano Ortega, sorprendió a los de Talant, que se vio obligado a rectificar  para poner en juego una alineación y un ritmo distintos. Arpad Sterbik, que terminaba la primera parte con un 47 por ciento de aciertos, no podía con los ataques y lanzamientos de los Sorli, Maqueda, Larsson y Cartón. Con los cambios mencionados de Talant, el Ciudad Real acortaba distancias, hasta empatar a 8, a 9 y a 10, aunque un tirazo de Larsson ponía en el luminoso el 11-10. La clave de la primera parte estuvo en la defensa espléndida de los de Mariano Ortega, que los cambios impuestos por Talant, sacando a Avalo, Parrondo y Alberto Entrerríos, lograron maquillar.

En la segunda parte, Ciudad Real logra enseguida empatar a 11 y a 12, jugando con ataque posicional, poniéndose 12-13 en el minuto 3. Ortega, que había prescindido de Sergio Ruiz, desde su segunda exclusión, lo llama a la pista, y se registra el empate a 13. Viene entonces un jugadón de Luc Avalo que marca, poniendo al pabellón antequerano de pie, cuando lograba el 13-14, tirando para que el balón botara a tres metros de la portería y entrara como un obús. La intensidad defensiva de Casanova le cuesta la expulsión por su tercera exclusión, lo que iba a acusar el CAI, porque el Ciudad Real sabe aprovechar la superioridad numérica, y empieza a tomar ventaja de hasta 4 goles, usando una defensa mixta, que el CAI no puede superar a pesar de cómo se entregaban sus jugadores. Sterbik se luce en varias paradas seguidas, dando moral a los suyos en los minutos fundamentales en que el Ciudad Real podía “irse” en el marcador o los maños recuperarse. Los entrenadores mantienen su 6-0 defensivo de los de Ortega por el 5-1 de los de Talant pero Ortega logra que del 13-18 se pasara a empates a 19 y a 20. Un jugadón de Abalo hace que el luminoso señalara 20-21 a falta de 5 minutos, que se presentaban apasionantes. El Ciudad Real sabe sacar partido a una superioridad a falta de un par de minutos, para lograr el 21-24 en un tirazo de Alberto Entrerríos.

Partido típico del Ciudad Real que deja al rival se harte de correr para sacar a sus primeros “espadas” y que resuelvan.

 

El Ademar superó lo justo al Pevafersa

 PEVAFERSA VALLADOLID, 26; REALE ADEMAR LEÓN, 28. 

Valladolid y Ademar, son viejos rivales, que se conocen bien y que en cada encuentro tratan de sorprenderse de alguna forma. En este partido, de salida, el Ademar León, impuso su seguridad defensiva y su velocidad, para tomar pronta ventaja en el marcador, que fue manteniendo a medida que pasaban los minutos. La seguridad de Mirko Alilovic bajo los palos y la conducción del juego de un Jorge García Vega, animado por cierto constantemente por el público antequerano que guarda el mejor recuerdo de su estancia en el Balonmano Antequera, permitió a los de Jordi Ribera imponer su juego y traducir su dominio en el luminoso. Insistimos en el buen juego de García Vega, que no sólo fue el eje de una gran defensa, sino que además salió con frecuencia desde atrás para inquietar, y a veces marcar goles, al equipo vallisoletano, labor en la que destacaban Denis Buntic y Castresana.

 

El 10-15 del marcador al descanso demostraba la superioridad leonesa pero, de todas formas, la diferencia con el partidazo del Cai y el Ciudad Real era enorme. Vallisoletanos y leoneses, acusaron muchos errores, fruto de la presión, de los deseos de ganar de cada cual que terminaba las más de las veces con lanzamientos malos y pérdidas de ocasiones en superioridades de las defensas sobre los ataques. De cualquier manera, la diferencia al descanso (10-15) era justa porque el Ademar tenía mucho más acierto cara al portal morado, en el que quizás se echara de menos a su gran portero el internacional Sierra, máxime cuando Luca no tenía su noche, sin que Pastor le relevara por Tomas Svensson, al parecer, según se decía por la zona de prensa, a causa de un choque dialéctico entre el portero y le entrenador, tras el último partido.

 

La salida de Svensson, revolucionó a su equipo que de ir perdiendo por 4 goles llegó a empatar a falta de tres minutos. Las paradas del “castigado” dieron alas a los suyos, que pudieron salir más al ataque y se animaron a tirar desde los 9 metros, transformando tres goles. El partido gana en emoción e intensidad, pero una exclusión vallisoletana a menos de dos minutos del final, permite una superioridad leonesa, que aprovechan Buntic y Krivochlikov, para lograr el 26-28 final que permitía el pase a semifinales de los leoneses, en unos últimos minutos que tuvieron toda la intensidad que faltó en la primera parte, en la que los entrenadores jugaron sus tácticas, pero en las que esa inferioridad numérica terminó por llevar a los leoneses hasta el triunfo que merecieron, porque fueron por delante en el luminoso prácticamente todo el partido, salvo el 26-26 del minuto 27. Por tanto, irreprochable triunfo leonés, aún jugando lo justo