No hubo exceso de calidad, salvo en sus figuras consagradas, en ninguno de los dos equipos, con ausencias por lesiones o descansos, pero la falta de calidad la suplieron los dos conjuntos luchando de principio a fin del partido, jugando más con el corazón que con la cabeza la mayor parte del tiempo, pero resultando un partido emocionante de principio a fin en el Pabellón Fernando Argüelles.

Los dos equipos defienden en 6-0 y atacan en 3-3, salvo algunos momentos de superioridad en que avanzaron un jugador para defender 5-1 y tratar de robar balones al contrario, y otros, donde se jugó al ataque abierto, sin sujetarse a normas, derrochando ganas, por la importancia de los puntos para los dos equipos, pertenecientes a la "otra liga", la de los modestos a los que obligan a jugar en miércoles, y con un partido televisado de los de no perdérselo en la Champions.

El Naturhouse sale en tromba, basándose en una defensa coriácea, tomó ventaja de dos goles. El Antequera de Ortega reacciona y empieza a alternarse el marcador de un lado a otro, con igualdades que duran hasta el descanso (15-15).. El Antequera se dejaba el alma y el Naturhouse, que no es el de otros años, al menos en Antequera, y que parece estar basado en Garabaya para todo, no daba el partido por perdido ni mucho menos, sin aprovechar a fondo que durante 6 minutos el Antequera jugó con un hombre menos, cerrando mucho la línea de atrás los locales en esos minutos, y contando con un porterazo como Jorge Martínez, en momento fantástico… más Rafa Baena y a ratos Chelu y Nacho Moya goleando.

En la segunda parte se adelanta el Naturhouse, pero enseguida igualan los locales y el dominio del marcador se va alternando, si bien en esta parte el Antequera logró algunas ventajas de dos goles, alguno de ellos gracias a un imperdonable error de los riojanos que en el minuto 24 tenía ocho jugadores en pista, cuando sacaron a Juarez para un 7 metros, sin quitar a nadie, oportunidad que el Antequera aprovecha para ir hasta el final por delante en el marcador, aunque por corta ventaja. Se siguen sucediendo los empates hasta un 33-32 a falta de segundos; el ataque riojano lo frena la defensa local y en el siguiente balón Rafa Baena, recoge un rechace de Lorger, tras una jugada y tiro de Juanan Ramos, para llevar el 34-32 al luminoso.