Dentro de un convento hay una vida en silencio marcada por la oración. Además, cada orden o congregación tiene otras labores, como el caso de las franciscanas de la Beata Madre Carmen del Colegio María Inmaculada: atender a un centro educativo, con lo que este año se presume por la pandemia.

 

Entre tanto, celebran su centenario, mermado en actividades por el virus. Su superiora y directora agradece un reconocimiento para un siglo de vida y entrega de una gran familia. Tras una de las misas más espirituales que se pueden compartir en Antequera, quedamos con Sor María Dolores Montero Guzmán, superiora y directora titular del Colegio María Inmaculada, que será Medalla de Plata de la Jarra de Azucenas el próximo 16 de Septiembre.

Empezamos preguntándole cómo se enteró de la distinción: “Fue de lo más emotivo y sorpresivo. Yo no estaba aquí, estaba en Málaga para entrar a misa. Me llamó Pablo de la Alcaldía y me pasó con el Alcalde y me dio la noticia. ¡No te puedes imaginar cómo estaba en ese momento! Es algo que una sabe que no es para una ni para la comunidad actual. Es algo que se ha ido labrando desde que se empezó la obra de este colegio y que ha pasado por muchas vicisitudes hasta llegar a este momento. Estaba anonadada”.

Tras la comunicación, “le dije al Señor: la gloria para ti, María Inmaculada has hecho posible esto y tú nos has llevado en estos cien años; y Madre Carmen por ti estamos aquí y Madre Carlota, primera superiora: ¡Gracias!”.

¿A quién llamó tras conocerlo?: “Primero llamé a la Madre General y cuando llegué a la casa estaba reunida la comunidad y compartí la noticia. Por lo visto el día de antes se filtró en la Prensa y en los medios de comunicación, pero eso fue de noche cuando nosotras ya estamos retiradas y no nos enteramos. Fue la sorpresa del día”.

 

Un reconocimiento para la gran familia 

Una medalla que es de todos: “Es un esfuerzo y un caminar de todo. No sólo la congregación que es la base, sino de toda la familia de Antequera. Estamos recogiendo el cariño, el apoyo y el reconocimiento de toda la ciudad. No tengo palabras. Hay una frase del Evangelio que hay que tener muy presente: siervos útiles somos. No esperamos nada”.

La entrevista la realizamos con mascarilla como recoge el vídeo, a lo que implora: “Eso es lo más importante que el mundo vea de nuevo la luz. Sabes que hay una frase que nosotras llevamos a fuego: ‘Bendito sea Dios que tanto nos quiere’. Esa frase la repetimos mucho no sólo de palabra sino en nuestro interior. Sabemos que el Señor lleva nuestra vida, lleva nuestra historia de Iglesia y de congregación, sabemos que de todo mal el Señor saca bien”.

¿Todo preparado para el inicio del curso?: “Así es, pero con nuestras inseguridades como todo el mundo porque no sabemos lo que va a pasar, la evolución de la pandemia...”. Terminamos. ¿Cómo agradece el reconocimiento?: “Al Ayuntamiento, infinitas gracias por haber reconocido el trabajo de tantas hermanas a lo largo de todo un siglo. Y a la ciudad de Antequera esto es para todos, no es una medalla para el Colegio solo, sino toda la comunidad educativa que a lo largo de estos años han formado parte del colegio. ¡Somos familia y sigamos siendo familia!”.

 
Más información, próximas ediciones www.elsoldeantequera.com y de papel, el sábado 29 de agosto de 2020 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).