Los colectivos hechos con amor crecen y perduran en el tiempo, creando nuevos sueños como el de la residencia de adultos de ADIPA (Asociación de Discapacitados Psíquicos de Antequera y Comarca) que está invirtiendo 2,9 millones de euros en un edificio que acogerá a 32 residentes, creará entre 12 y 15 puestos de trabajo. Pero sobre todo: dará tranquilidad a las familias que se hacen mayores y no saben quién ni dónde podrán estar sus hijos con alguna necesidad o cuando ellos no estén.  

En diciembre de 2015, Carmen Bueno, tras fallecer su esposo José Quintana, anunciaba un acuerdo con ADIPA a quienes le entregaba una partida de dinero inicial para este proyecto que llevará sus nombres y les dejaba su herencia. Carmen falleció hace ya un año, quedando ADIPA como heredera y gestionándose su legado para terminar la iniciativa.

Empezó el último gran proyecto de ADIPA que tiene de presupuesto inicial 2,9 millones de euros, a los que el Ayuntamiento de Antequera con 900.000 euros y cesión de los terrenos; y la Diputación Provincial, con 1 millón de euros, posibilitarán entre 2019 y 2021 que el proyecto de haga realidad, además de otras aportaciones de la Junta de Andalucía y la Fundación ONCE.

“Nunca podremos agradecer lo que el Pleno de nuestro Ayuntamiento aprobó por unanimidad, ni la gestión de nuestro alcalde Manolo Barón, que consiguió la aportación de la Diputación Provincial”, destaca Diego González (gerente a tiempo parcial por su fase de jubilación que está traspasando sus funciones a Miguel Ángel Ruiz Calderón). 

Una residencia concertada por la Junta de Andalucía

Situada junto al Hotel Antequera en la rotonda del Golf será para “personas con poco grado de discapacidad y dependencia”. Actualmente, la empresa local MCO Construcciones está construyendo el edificio diseñado por el arquitecto Sebastián del Pino sobre una superficie total de 2.695 metros cuadrados, distribuidos en residencia general, vivienda portería, oficinas, salón de actos, instalaciones y almacenes. 

Con una silueta que forma “una mano abierta, una mano de transparencia, de solidaridad, que es con lo que yo me enfrenté con el proyecto”, detallaba el arquitecto en marzo de 2017. 

A ella, una vez lo soliciten y se apruebe el concierto, podrán ir “sobre todo personas como los usuarios del centro ocupacional que van y vienen todos los días, ya que sus padres tienen avanzada edad; o los de los pisos tutelados para cuando se hagan mayores, podrían pasar a ella”.

Actualmente, en la provincia de Málaga hay residencias de este estilo en la capital, Vélez, Ronda, Marbella, Estepona y ahora Antequera. Prevén que podría haber una demanda entre 20 y 25 personas.

Como fechas, la obra debe estar terminada para diciembre de 2021, y en el primer semestre deben de pedir todos los permisos de apertura, equiparla y esperar la adjudicación de plazas concertadas.

La cimentación, estructura y revestimiento está prácticamente finalizado, quedando la fase de acabado interior y exterior, así como los accesos al edificio y paso de zonas comunes.

De los 2,9 millones iniciales, ADIPA tiene que aportar unos 900.000 euros, que podría cubrir con parte de la herencia de Carmen Bueno que está aún en trámites, pero saben que tendrán que buscar más dinero. Un sueño, un proyecto en construcción que podría ser realidad para el verano de 2022. Una nueva plausible labor de ADIPA. 

Más información, próximas ediciones www.elsoldeantequera.com y de papel, el sábado 20 de junio de 2020 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).