Veinte de las cien familias que venían viviendo en el Camping El Torcal del Nacimiento de la Villa de Antequera, piden al Ayuntamiento una solución provisional, mientras se soluciona la nueva gestión del recinto cuya concesionario anunció que lo cerraría este jueves 20 de febrero. 

El pasado 1 de enero de 2020 la empresa concesionaria de la explotación del Camping El Torcal, cuyo terreno es propiedad del Ayuntamiento de Antequera, dejaba sin servicios básicos a los usuarios; con la suposición que se marcharían, aun cuando quedan por delante casi dos años de dicha concesión.Tras la prórroga de una semana dada por la empresa concesionaria, a los afectados aún no les han dado una solución. “Han venido los socios y siguen igual diciendo que nos tenemos que ir y que no hay otra solución. El agua nos la han cortado totalmente, aunque continuamos con luz. Esto está hecho un desastre, es una ruina”, ha explicado el portavoz de las familias, Antonio Podadera. 

 

El abandono de algunas de las familias afectadas

Al parecer, según argumenta el portavoz de los afectados, Antonio Podadera, de las 40 familias ya se han marchado prácticamente la mitad “pero hay unas 20 familias que van a aguantar, lo tiene que echar con una orden judicial. Aquí había unas 115 parcelas y de ellas se han ido 80 y aún hay unas 30 parcelas con gente. Los que tenía un piso o estaban de fin se semana se han marchado todos, pero los que no tienen donde ir se han tenido que quedar aquí y están desesperados”.

Sobre la ilegalidad de estancia en el camping como vivienda estable, Antonio asegura: “Creo que son seis meses los que puedes estar. Tras ese tiempo puedes cambiar de nombre, familia… todos los campings hacen o mismo… No pedimos que nos dejen todo el año, sino seis meses y en ese período tengo tiempo de buscarme otro camping donde irme...”.

La respuesta del Ayuntamiento

Ante esta situación, según fuentes municipales: “Actualmente el camping es una concesión administrativa que gestiona una empresa desde hace casi 20 años. La empresa, debido a muchas circunstancias y a la mala gestión de camping se ve obligado a cerrar el mismo”. 

“Incidir que esta situación de estas personas es irregular, porque la ley prohibe taxativamente permanecer o residir en un camping en Andalucía más de 6 meses. Los camping, según el decreto que regula estos espacios en Andalucía, son establecimientos de alojamientos que, ocupando un espacio de terreno debidamente delimitado, acondicionado y dotado de instalaciones y servicios precisos, se destinen a facilitar a las personas usuarias de servicios turísticos un lugar adecuado para hacer vida al aire libre, a cambio de precio y durante un período de tiempo limitado, sin que en ningún caso la permanencia de las personas turistas en estos establecimientos pueda tener carácter de residencia habitual o de domicilio”, explican.

 

 

Pasos para una solución definitiva

Según fuentes municipales la solución pasa por: “Lo primero que deben haber esas personas es seguir las indicaciones de la empresa adjudicataria para que la empresa pueda entregar el camping al Ayuntamiento en las condiciones que pone el contrato.Una vez recepcionado, se hacen las mejoras necesarias para sacarlo a licitación lo antes posible y que pueda ser utilizado como camping y no como residencia definitiva”. 

“La empresa dio de plazo hasta este jueves para que abandonaran el camping y facilitó más días para entrar y retirar caravanas o casas. Al parecer a día de hoy solo seis familias se han negado a abandonar el camping por lo que la empresa no puede entregarle el mismo al Ayuntamiento y el Ayuntamiento no puede trabajar para ponerlo nuevamente en servicio de los ciudadanos y turistas”, concluyen. 

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