Antequera tiene en ADIPA (Asociación de Discapacitados Psíquicos de Antequera y de su Comarca) un caudal de amor en sus usuarios, personal, directivos y voluntarios, como Cristina Marina Benítez, que será nombrada Hija Adoptiva este lunes 16. Nacida en Málaga el 21 de marzo de 1942 se casó con Juan Muñoz y se trasladó a Antequera.

Su primer recuerdo “es cuando vinimos a los Dólmenes, El Torcal y ya de novios pues a la Feria”. De Antequera le prendó: “Su monumentalidad”. Su relación con ADIPA surge cuando “Rafael Muñoz Rojas, que estaba de concejal en el Ayuntamiento, llamó a una serie de personas, entre ellas a mí, para crear una asociación que ayudara a personas con discapacidad en Antequera, ya que entonces no tenían una atención. Y nos unimos en un colectivo hasta que a mediados de los 70 se constituyó y el primer presidente fue Antonio Rodríguez”. 

Fueron duros los comienzos: “Nos encontramos con gente que no nos querían decir que sus hijos tenían discapacidad. Lo bueno fue encontrar a Diego González, que acababa de acabar su carrera y como tiene esa vocación fue casa por casa, porque había gente que cobraba una pequeña pensión por discapacidad y los reclutó”.

Fue presidenta de ADIPA desde el 2006 al 2016 y actualmente es vocal. Y un día, le llama el alcalde Manuel Barón y le dice que la van a nombrar Hija Adoptiva: “Fue algo muy emocionante, yo sigo pensando en que no hay por qué. El día que me fui de Antequera, me fui llorando. Yo cuando vengo como en casa de algunos de mis amigos porque sigo teniendo todas mis amistades aquí, si yo he estado más de 50 años en Antequera, ya me consideraba una antequerana más”.

Ante el acto del lunes

Lleva días pensando qué decir tras recibir la distinción: “Es muy importante, yo le he estado dando vueltas que tengo que decir unas palabritas y al final solo se me ocurre un deseo, el deseo es que todos los que somos antequeranos estemos juntos y luchando porque Antequera sea un referente no solamente en la provincia o en Andalucía, si no en todo España”. 

ADIPA hoy tiene 178 usuarios y 80 trabajadores discapacitados, lo que requiere más de 80 trabajadores. Ahora están muy ilusionados con su último proyecto de la residencia de adultos. “Creo que en dos años estará lista.  ADIPA tiene la suerte que tiene muy buenos trabajadores, allí siempre se están dando cursos de reciclaje, son gente que están allí que no es por lo que ganan si no por vocación y eso se nota”.

Cuando está por las instalaciones de ADIPA “a mí me gusta dar una vueltecita por todos lados, subo a la residencia, pregunto si hay algún enfermo, me voy a los jardines, al taller ocupacional, todos los sitios me gusta darle un paseíto”. A quienes han pensado en ella les dice: “Lo único que digo es que muchas gracias, me han hecho antequerana y yo no lo necesitaba porque yo tengo dependencia de Antequera, porque Antequera crea adicción”.

Aquí el testimonio premio de una dama, que ya era antequerana por sus años de entrega, pero que ahora, la ciudad que la vio darlo todo, le dará el reconocimiento de Hija Adoptiva este lunes a mediodía en el antiguo templo de San Juan de Dios de la calle Infante don Fernando. 

Más información, edición impresa sábado 14 de septiembre de 2019 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).