Dos individuos con casco de motorista asaltaron en la noche del domingo 6 al lunes 7 de enero, el Burger King de Antequera junto al Teatro Torcal, donde golpearon, amenazaron con un cuchillo y se llevaron la recaudación del reparto a domicilio de la noche, unos 750 euros, mientras que los últimos comensales terminaban su cena pasadas ya las 12 de la noche, según el gerente y dos de los empleados afectados.

 Juan José García, gerente de la franquicia en Antequera apunta que "aprovecharon que las 12,20 horas ya de la madrugada cuando sacábamos la basura y entraron con un cuchillo". En ese momento, "había 12 trabajadores y estaban terminando de cenar los clientes que había dentro antes del cierre a las 12 del restaurante".

Tras el suceso, todos quedaron "bastantes asustados, ya que a dos compañeros les pusieron el cuchillo en la garganta y les obligaron a ir a la caja fuerte" donde se llevaron los 750 euros recaudados esa noche del servicio de venta a domicilio en moto.

Como entraron por detrás, no sabían aún todos ellos y los clientes lo que estaban pasando. Se toparon con dos empleados, quienes sufrieron las agresiones y amenazas. Además del susto, del dinero, sigue el gerente, los daños ha sido la puerta derribada del cuarto de baño del personal y este lunes han abierto con toda normalidad.  

Hablan dos de los agradedidos

De inmediato se personó la Policía Nacional que investiga el suceso, contando con las cámaras de seguridad del local, así como sigue las pistas de los atracadores, que podrían ser de la propia ciudad, ya que al parecer robarían una moto de una plaza proxima instantes antes y uno de ellos conocía el apodo de uno de los trabajadores.

Ángel Rosas, uno de los agradedidos, nos explica: "Estaba hablando con un compañero y entraron, me pusieron contra la pared, de rodillas, me colocaron el cuchillo en el cuello, y me preguntaban que dónde estaba la caja".

Víctor Bemúdez se metió en el cuarto de baño para pedir ayudar, pero "me echaron la puerta abajo con varias patadas, me pusieron el cuchillo en el abdomen y el cuello y ¡la caja, la caja!", le preguntaron.

 Se llevaron lo que pillaron, los 750 euros de recaudación de las motos y los trabajadores agredidos salieron al mostrador alarmando de la situación al resto de compañeros y a los usuarios que salieron como pudieron.

"Yo creí que me iban a matar, pensé en mi familia, me pincharon hasta en el cuello. Di la alarma, salté la barra y la gente se fue como pudo". Tras ser atendidos y descartar daños físicos, volvieron a casa y este lunes han vuelto a trabajar con normalidad.

 

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