Conocer y compartir con Cristóbal Toral el montaje de una exposición es como, pensamos, viajar a la luna. Conversar con él y poder ayudarle en lo que podamos, debe ser como si coincidiéramos con Velázquez, Goya o Zurbarán y el mismo genio nos explica los motivos de por qué ha pintado así su obra.

 

Abrumado por tanto cariño de su tierra, no exponía desde que apenas tenía 18 y 19 años, teniendo que esperar a 1977 para su primera en solitario tras su formación lejos de su tierra, o a 1978, año en el que el Museo de la Ciudad le empezó a dedicar una sala. Y 78 años han tenido que transcurrir, para que el Ayuntamiento le adquiera su primera obra: “El Paquete”.

Ha montado exposiciones en todo el mundo, pero la de Antequera ha tenido una pincelada más: era su tierra, no había recorrido su obra en su maleta de toda una vida dedicada al Arte y tenía en el recuerdo a sus amigos José María González (alcalde), Manuel Cascales (director que fue del Museo) y Ángel Guerrero (director que fue de estas páginas), que son de su generación, pero que ya no se encuentran con nosotros, por lo que se emocionó al tenerlos presentes.

Antes los medios de comunicación, expresó: “Voy a empezar por expresar mi gratitud: a la empresa que ha transportado las obras, que se ha encargado del montaje, a los electricistas, al diseñador del catálogo, al personal y al director del Museo, al comisario de la exposición, a Manuel Vicent por ese texto, y especialmente a Marisa, María y Curro, su esfuerzo por coordinar todos los detalles”

Pero todo esto “no hubiera sido posible sin la ayuda de instituciones y empresas que valoran y se interesan por la cultura.Nuestro alcalde ha puesto todo su entusiasmo para que se organice esta muestra, que sin duda alguna, es la más importante que se me ha hecho en Andalucía. Estás situando nuestra ciudad en el circuito del arte contemporáneo”, le decía al alcalde Manuel Barón.

 

Recuerdo a Ángel Guerrero y lo que significa exponer en Antequera

Y hablando de generosidad, “tengo que recordar en este acto a un gran amigo, Ángel Guerrero, quien fue director de El Sol de Antequera y expresó su deseo de que algún día se me hiciera una gran exposición en Antequera. Ángel tenía una gran ilusión de que la exposición coincidiera con el Centenario de El Sol de Antequera. Pues bien, tanto la familia de Ángel, el Alcalde como yo hemos querido que esta exposición se haga en el 2018 para cumplir el deseo de nuestro querido amigo Ángel Guerrero y así también colaborar en los actos del Centenario de El Sol de Antequera”.

También quiso recordar “a otros amigos como José María González, Manolo Cascales, Juan Alcaide y otros muchos que me honraron con su amistad” y que partieron ya con sus maletas a la otra vida.

Para el artista “es una enorme alegría, una enorme satisfacción exponer aquí en mi tierra. A lo largo de mi vida he hecho muchas exposiciones, en museos, galerías de arte de Estados Unidos, Sudamérica, incluso en Japón y puedo decir que ésta es la exposición que más emoción me está produciendo y más satisfacción”.

Destacó el respaldo del alcalde de Antequera en todo momento: “Con un presupuesto modesto y con la ayuda de los patrocinadores hemos podido hacer una exposición de mucha envergadura que yo creo que ha sido difícil, pero se ha conseguido”


La exposición

Reconoce que es complicado exponer “todo lo que a ti te gustaría exponer, porque son ya obras que están repartidas en colecciones y ahora tengo mucha obra en el estudio que tengo en Nueva York, también piezas que acabo de hacer en Houston y entonces siempre falta algún cuadro que te gustaría exponer, de todas formas hemos conseguido una exposición muy coherente y hay algo que me satisface mucho de esta exposición y es que hemos conseguido unir la sala de exposiciones temporales con la última sala permanente que tengo yo mis obras, convirtiendo el patio del museo, no en un espacio de paso si no convirtiéndolo en la sala de exposición más importante del Museo”.

Al terminar la rueda de prensa y la inauguración, no paró de recibir felicitaciones y agradecimientos de todos sus paisanos, de artistas que quisieron acompañarle y de todas las personas que saben de su esfuerzo y que se conseguía un sueño de muchos años.

Después en el cóctel en el Hotel Antequera, así como al día siguiente durante el acto del Día de la Constitución, observamos como el genio, relucía la sonrisa y felicidad de un niño, que no tuvo la infancia que debió tener, padeciendo las miserias y vicisitudes que la vida le planteó y como muy bien dijo: “El talento de un genio siempre sale, cueste lo que te cueste”.

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