Miguel Bueno Domínguez se fue con 6 años a Francia y ha regresado en contadas ocasiones a su tierra, Antequera, donde un pariente le ha dado la copia de una antigua fotografía donde están retratadas varias generaciones de las cuatro casas que había en la esquina de Cuesta Real, en la parte central de la misma, donde vivieron los Bueno, Rodríguez, Fernández y Martín.

Le gustaría saber quiénes son todos los que aparecen en la misma, ya que cree que en ellas hay padres y abuelos de los descendientes que hoy siguen vivos y les gustaría tener el recuerdo y poner nombre a cada uno de ellos. Por eso pide la colaboración de toda persona que les pueda ayudar, pudiendo contactar con nosotros para que entablen contacto con él y sus primos.

Todo surge cuando “fallece la madre de un pariente que al ordenar la casa, encuentra esta fotografía, donde creemos que están nuestras familias y como antes había pocas fotografías, creemos que muchos no la tienen y nos gustaría saber si en ella están nuestros padres, hermanos o los vecinos de estas cuatro familias que vivíamos allí”, nos dicen entusiasmados.

Creen que son “vecinos del rincón que hay en la esquina entrando a la izquierda, donde estaríamos cuatro familias, en una fotografía que creemos que es de los principios de los 50”.

Miguel Bueno se fue de niño a Francia y ha venido en pocas ocasiones, y en su reciente visita ha conocido a los hijos de sus primas. “Mi padre se fue con contrato de trabajo en el 63, y un año después tenía derecho a traer la familia porque había encontrado casa y los hermanos de mi madre se vinieron poco a poco”. 

Hasta los 14 años no regresó: “Estuvimos con mi padre en Villanueva de Cauche y luego no vine ya aquí hasta hace unos 16 años”. Mientras, en Toulouse, su padre era albañil y él empezó a trabajar en la Universidad.

“He estado 28 años y medio ocupándome de la informática, de la recuperación de todas las máquinas y poco a poco me dediqué al ensamblaje de la telefonía, hasta que me he jubilado”. Se casó y tiene un hijo y, ahora que se ha jubilado quiere venir más a su tierra natal. Antequera ha cambiado bastante. “Las casas que yo conocí aquí eran como de madera, mal formadas, la casa de mi abuelo no tenía esos ladrillos de hoy... es una buena evolución, tenía los techos muy bajos. Ha cambiado para mejor, está todo muy bonito y los monumentos son más maravillosos de lo que recordaba”.


Recordando viejos tiempos

Mientras que su prima, Lola Bueno Acedo, nos recuerda que ella sabe que su familia se crió allí y no sabe si en la fotografía están sus parientes directos, incluso le dicen que puede estar ella con su hermana, pero le gustaría encontrar a alguien que los reconozca a todos y así poner nombre y apellidos a cada uno.

Eran los tiempos de los barrios, donde los vecinos tenían casi casas en común, con patios, rincones como el de la Cuesta Real a los pies del Castillo de Papabellotas, como siempre le han llamado sus vecinos.

Ahora queda esperar a que algún familiar de los que aparecen en la fotografía contacte con ellos para identificarlos a todos ellos y poder tener algunos un recuerdo de cuando los vecinos eran familias como la de esta historia.

 
Más información, edición impresa sábado 22 de septiembre de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).